La ONU pide al próximo Gobierno israelí un cambio radical de rumbo y el respeto del derecho internacional

29 octobre 2026 - 05:41

El alto comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk, reclama que el futuro Ejecutivo abandone la escalada militar y cumpla sus obligaciones internacionales. Su llamamiento llega tras unas elecciones sin mayorías claras y en medio de la crisis humanitaria en Gaza.

El alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, ha instado al próximo Gobierno de Israel a introducir un cambio profundo en su política exterior y de seguridad, poniendo fin a lo que considera una tendencia belicista incompatible con las obligaciones internacionales del Estado israelí.

Durante una rueda de prensa celebrada este miércoles 28 de octubre en la sede de la ONU en Nueva York, Türk insistió en que el respeto del derecho internacional no puede depender del resultado de unas elecciones ni de la composición de una coalición gubernamental.

«Israel tiene obligaciones en virtud del derecho internacional, el derecho internacional humanitario y el derecho internacional de los derechos humanos, y debe respetarlas», afirmó.

El responsable de Naciones Unidas expresó su esperanza de que el próximo Ejecutivo modifique radicalmente la orientación actual.

Un llamamiento en plena incertidumbre electoral

Las declaraciones coinciden con el recuento de las elecciones parlamentarias israelíes celebradas el martes, las primeras desde los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023 y la posterior ofensiva israelí sobre Gaza.

Según los datos provisionales recogidos por EFE, con más del 80 % de los votos escrutados, el bloque encabezado por Benjamín Netanyahu obtendría 53 escaños, frente a los 48 de la oposición liderada por Gadi Eisenkot.

Los partidos árabes alcanzarían hasta 19 diputados, una representación que podría resultar determinante para la formación del próximo Gobierno.

Ninguno de los grandes bloques dispone, por ahora, de los 61 escaños necesarios para controlar la Knéset, el Parlamento israelí.

Esta fragmentación abre la posibilidad de negociaciones prolongadas y sitúa la cuestión de las alianzas parlamentarias en el centro del debate político.

Sin embargo, para Türk, las obligaciones de Israel no cambian en función de quién consiga formar gobierno.

Gaza y Cisjordania, bajo vigilancia internacional

El alto comisionado reclamó que las futuras autoridades israelíes abandonen la lógica de confrontación militar y actúen dentro de los límites establecidos por el derecho internacional.

Su intervención se produce después de una guerra en Gaza que, según las cifras citadas en el despacho de EFE, ha provocado más de 70.000 muertos. Ese balance debe atribuirse a sus fuentes y actualizarse conforme a los datos disponibles.

Türk defendió la continuidad del trabajo de observación, documentación y denuncia que desarrolla Naciones Unidas en Gaza y Cisjordania.

También mencionó la necesidad de seguir examinando la situación de los derechos humanos en Líbano, Siria y otros territorios afectados por la inestabilidad regional.

La labor de estos mecanismos internacionales, recordó, consiste en registrar posibles violaciones y contribuir a que los responsables rindan cuentas.

Preocupación también por las actuaciones de Hamás

El responsable de Derechos Humanos subrayó que la vigilancia de Naciones Unidas no se limita a las actuaciones del Estado israelí.

La organización también examina las conductas de Hamás y de las autoridades palestinas.

En particular, Türk expresó preocupación por informaciones sobre ejecuciones de palestinos que podrían constituir actos extrajudiciales.

Su advertencia refuerza un principio central del derecho internacional humanitario: la protección de la población civil y la prohibición de determinadas prácticas se aplican a todas las partes implicadas en un conflicto.

El desafío del próximo Ejecutivo

Las declaraciones de Türk sitúan los derechos humanos entre las cuestiones que deberá afrontar el próximo Gobierno israelí, cualquiera que sea su composición.

La formación de una mayoría parlamentaria determinará quién dirige el país, pero no modifica sus compromisos jurídicos internacionales.

Para Naciones Unidas, el cambio reclamado no se limita a una revisión del discurso político. Implica decisiones concretas sobre la protección de civiles, la conducción de operaciones militares y la cooperación con los mecanismos internacionales de investigación.

Mientras continúa el escrutinio y se perfilan las posibles coaliciones, el mensaje del alto comisionado es inequívoco: el próximo Ejecutivo israelí deberá responder no solo a las exigencias de sus electores, sino también a las obligaciones que establece el derecho internacional.

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