Ryanair gana un 15 % menos y advierte de billetes más caros y posibles congelaciones salariales en 2027

02 novembre 2026 - 08:39

La aerolínea irlandesa obtuvo 2.150 millones de euros de beneficio neto en el primer semestre de su ejercicio fiscal, pese al aumento de pasajeros. El encarecimiento del combustible amenaza con elevar sus costes en unos 2.000 millones de euros durante el próximo ejercicio.

Ryanair, la mayor aerolínea europea por número de pasajeros, ha anunciado una caída del 15 % de su beneficio neto durante el primer semestre de su ejercicio fiscal, en un contexto marcado por el fuerte encarecimiento del combustible y la reducción de las tarifas aéreas.

La compañía obtuvo un beneficio de 2.150 millones de euros entre abril y septiembre de 2026, frente a los 2.540 millones registrados durante el mismo periodo del año anterior.

Los resultados reflejan una paradoja para la aerolínea de bajo coste: transporta más pasajeros y aumenta sus ingresos, pero gana menos debido a la presión de los costes operativos.

Su consejero delegado, Michael O’Leary, ha advertido de que esta situación podría desembocar en aumentos importantes del precio de los billetes durante 2027, acompañados de medidas de ahorro que podrían incluir la congelación temporal de salarios.

Más pasajeros, pero menores beneficios

Durante los seis primeros meses de su ejercicio fiscal, Ryanair transportó 125,8 millones de pasajeros, un 6 % más que en el mismo periodo del año anterior.

Los ingresos aumentaron un 3 %, hasta alcanzar los 10.080 millones de euros. Sin embargo, los costes operativos crecieron un 10 %, hasta los 7.690 millones.

La tarifa media se redujo un 4 %, hasta situarse en 55,70 euros, reflejando una política comercial condicionada por la cautela de los consumidores y una mayor tendencia a reservar los vuelos cerca de la fecha de salida.

El combustible ha sido uno de los principales factores de presión sobre las cuentas. Según la compañía, el precio del carburante no cubierto por contratos de protección frente a las fluctuaciones del mercado se ha duplicado.

Este incremento ha contribuido a reducir la rentabilidad de la aerolínea, pese a que la demanda de viajes continúa mostrando resistencia.

El combustible amenaza con encarecer los billetes

La principal preocupación de Ryanair se concentra ahora en el ejercicio fiscal que comenzará el 1 de abril de 2027 y finalizará en marzo de 2028.

Según las estimaciones actuales de la compañía, su factura de combustible podría aumentar alrededor de 2.000 millones de euros, aproximadamente un 33 %.

O’Leary considera que las tarifas de los vuelos de corta distancia en Europa podrían registrar incrementos de dos dígitos durante 2027, en un contexto de persistente tensión en los mercados energéticos.

La aerolínea calcula que necesitaría una subida cercana al 20 % para compensar íntegramente ese aumento previsto del gasto en combustible. No obstante, su dirección reconoce que alcanzar ese nivel podría resultar difícil.

Las previsiones están condicionadas por la evolución del conflicto en Oriente Próximo y de los precios internacionales del petróleo y del combustible de aviación.

Por tanto, no se trata de una subida de tarifas ya aprobada, sino de un escenario que la compañía considera posible si persisten las actuales condiciones del mercado.

Posibles congelaciones salariales y reducción de costes

Ante esta perspectiva, Ryanair ha iniciado una revisión de sus gastos para preservar su competitividad.

Entre las medidas examinadas figuran la renegociación de acuerdos con aeropuertos, la contención de los costes laborales, posibles congelaciones salariales y ajustes en la organización de las tripulaciones.

La compañía también estudia ampliar el uso de herramientas de inteligencia artificial en tareas administrativas y de apoyo, con el objetivo de mejorar la eficiencia operativa.

Estas medidas todavía no constituyen un programa definitivo de recortes. Su aplicación dependerá de la evolución de los costes y de las negociaciones laborales.

El anuncio introduce, sin embargo, un nuevo elemento de incertidumbre para los trabajadores de la aerolínea, que podrían afrontar restricciones salariales en un contexto de inflación y encarecimiento energético.

Una protección frente al petróleo que se debilitará en 2027

Ryanair ha logrado amortiguar parcialmente el impacto del encarecimiento del combustible gracias a sus contratos de cobertura, que permiten fijar anticipadamente los precios de una parte de sus necesidades.

Hasta marzo de 2027, aproximadamente el 80 % del combustible de la compañía está cubierto a un precio cercano a 67 dólares por barril.

Pero esa protección se reduce considerablemente para el ejercicio siguiente: por ahora, solo el 25 % de sus necesidades está cubierto, a un precio medio de unos 95 dólares por barril.

Esta diferencia explica por qué la dirección anticipa una presión financiera especialmente intensa a partir de la primavera de 2027.

¿Qué consecuencias tendrá para los viajeros?

Para los pasajeros europeos, el principal riesgo es un encarecimiento progresivo de los vuelos de corta distancia, especialmente si el aumento de los costes energéticos afecta también a otras aerolíneas.

En mercados sensibles al precio, como las conexiones entre Marruecos y Europa, una subida generalizada de las tarifas podría repercutir en los desplazamientos turísticos, familiares y profesionales.

No obstante, Ryanair no ha anunciado incrementos específicos para sus rutas con Marruecos. La evolución de los precios dependerá de factores como la demanda, la competencia y la temporada.

El balance presentado este lunes confirma que el crecimiento del tráfico aéreo no garantiza por sí solo una mayor rentabilidad.

Para Ryanair, el desafío de 2027 será encontrar un equilibrio entre la subida de los costes, la protección de sus márgenes y el mantenimiento de unos precios capaces de atraer a millones de viajeros.

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