Flávio Bolsonaro huye de Brasil y llega a Miami tras perder las elecciones frente a Lula

29 octobre 2026 - 05:45

El senador brasileño abandonó el país pese a tener prohibida judicialmente la salida del territorio nacional. Su viaje, a través de Argentina y Ecuador, desconcertó incluso a sus colaboradores más cercanos.

La derrota electoral de Flávio Bolsonaro frente a Luiz Inácio Lula da Silva ha dado paso a un episodio de enorme repercusión política. El senador conservador, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, llegó este miércoles 28 de octubre a Miami después de abandonar Brasil en un avión privado, pese a una prohibición judicial de salir del país.

La fuga, reconstruida por la AFP, transcurrió entre declaraciones contradictorias, una comitiva aparentemente vacía y un recorrido internacional que mantuvo durante horas en la incertidumbre a la opinión pública brasileña.

De la derrota a la desaparición

El domingo, Lula ganó la segunda vuelta presidencial con cerca del 52 % de los votos, frente al 48 % obtenido por Bolsonaro. El candidato derrotado rechazó reconocer el resultado y anunció que solicitaría la anulación de los comicios.

Al día siguiente publicó un vídeo en el que denunciaba que la justicia le había prohibido abandonar Brasil para intimidarlo. Aseguró que entregaría sus pasaportes y permanecería en el país para ejercer el liderazgo de la oposición.

Sin embargo, el martes comenzaron a circular informaciones sobre una posible salida hacia Argentina.

Periodistas observaron tres vehículos negros abandonando su residencia de Brasilia. La comitiva se dispersó poco después y, según testigos, el automóvil utilizado habitualmente por Bolsonaro circulaba sin pasajeros visibles.

Su jefe de campaña, Rogério Marinho, reconoció que desconocía su paradero. Solo había recibido un mensaje en el que el senador anunciaba que permanecería temporalmente incomunicado.

El paso por Argentina

La madrugada del miércoles, la Dirección Nacional de Migraciones argentina confirmó que Bolsonaro había cruzado la frontera acompañado por su esposa y sus dos hijas.

El ingreso se produjo por el puente internacional Tancredo Neves, entre Foz de Iguaçu, en Brasil, y Puerto Iguazú, en Argentina.

Las autoridades argentinas señalaron que el senador presentó documentación válida y no tenía impedimentos legales para entrar en el país.

Sin embargo, una fuente policial brasileña había confirmado previamente la cancelación de sus pasaportes nacionales, incluidos los diplomáticos.

Bolsonaro posee también nacionalidad italiana, aunque no se ha establecido qué documento utilizó para atravesar la frontera.

Tampoco está claro cómo recorrió los más de 1.500 kilómetros que separan Brasilia de Foz de Iguaçu.

Un avión privado hacia Estados Unidos

Desde Puerto Iguazú, la familia abordó un avión privado Gulfstream G400 con destino a Guayaquil, Ecuador.

La aeronave realizó una breve escala para repostar combustible y continuó posteriormente hacia Florida.

El viaje despertó una extraordinaria atención internacional. Según Flightradar, aproximadamente 927.000 usuarios siguieron el desplazamiento.

Finalmente, Bolsonaro aterrizó en el aeropuerto de Opa-locka, cerca de Miami. Un periodista de AFP observó cómo descendía del avión vestido con una camisa negra y llevando una mochila.

Poco después, la familia abandonó el aeropuerto en un vehículo.

Una crisis con dimensión internacional

La llegada del senador a Estados Unidos introduce nuevas incógnitas diplomáticas y judiciales.

El Departamento de Estado estadounidense anunció que concedería visados a Bolsonaro y sus familiares.

Donald Trump, aliado político de la familia, había cuestionado el resultado de las elecciones brasileñas y denunciado supuestas irregularidades sin presentar pruebas verificadas en la información disponible.

En Brasil, Lula calificó de vergonzosa la eventual huida de su adversario.

El senador es investigado por presuntos delitos relacionados con corrupción y blanqueo de capitales. Estas investigaciones no constituyen, por sí mismas, una declaración de culpabilidad.

La principal incógnita sigue siendo cómo logró abandonar Brasil pese a la restricción judicial.

La fuga también deja al Partido Liberal ante una situación inesperada: su candidato presidencial, que había prometido encabezar la oposición, se encuentra ahora en territorio estadounidense.

Tras unas elecciones profundamente polarizadas, el episodio abre un nuevo capítulo de incertidumbre para la política brasileña.

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