China carga contra Mbappé por una supuesta burla a Mao Zedong y varias marcas rompen sus contratos

27 octobre 2026 - 08:38

Kylian Mbappé se encuentra en el centro de una intensa polémica en China tras la difusión de un vídeo en el que aparentemente bromea sobre Mao Zedong, figura histórica de la revolución comunista. Tres importantes empresas chinas han anunciado la ruptura inmediata de sus acuerdos publicitarios con el delantero del Real Madrid, mientras Pekín considera legítimo el rechazo a unas declaraciones que, según las autoridades, hieren los sentimientos nacionales. La autenticidad de la grabación, sin embargo, no ha podido ser confirmada inicialmente por la AFP.

La popularidad de Kylian Mbappé en China atraviesa uno de sus momentos más delicados. El capitán de la selección francesa, que cuenta con millones de seguidores en el país asiático, se ha convertido en objeto de una oleada de críticas después de que circulara por las redes sociales una grabación en la que parece referirse en tono humorístico a Mao Zedong.

La controversia ha tenido consecuencias comerciales inmediatas. Dongpeng, uno de los principales fabricantes chinos de bebidas energéticas; Mengniu, gigante del sector lácteo, y Milkground, empresa especializada en productos derivados de la leche, anunciaron este martes la cancelación de sus colaboraciones con el futbolista.

Las tres compañías recurrieron a comunicados de contenido prácticamente idéntico, en los que expresaron su política de «tolerancia cero» frente a declaraciones o comportamientos que puedan herir los sentimientos nacionales.

Un vídeo cuya autenticidad sigue sin confirmarse

El origen de la polémica se encuentra en una grabación difundida en internet en la que Mbappé habla de los montajes humorísticos que circulan sobre su persona.

En un momento de la conversación, el jugador asegura que uno de los memes que más gracia le ha causado muestra su rostro superpuesto al de alguien a quien identifica como «un dictador chino».

La descripción parece corresponder a una imagen manipulada en la que aparece el rostro del futbolista sobre una fotografía de Mao Zedong.

Sin embargo, existe un elemento fundamental que obliga a tratar el episodio con cautela: los equipos de verificación digital de la Agencia France-Presse no habían podido confirmar inicialmente la autenticidad del vídeo.

Por tanto, aunque las reacciones empresariales y políticas son hechos comunicados públicamente, la atribución definitiva de esas palabras al jugador requiere una comprobación independiente.

Pekín considera que se ha cruzado una línea sensible

La polémica llegó este martes al Ministerio de Asuntos Exteriores chino.

Su portavoz, Guo Jiakun, defendió durante una rueda de prensa el rechazo social a cualquier declaración considerada ofensiva para el país.

«Cualquier comentario o acto que hiera los sentimientos del pueblo chino se enfrenta, naturalmente, a un rechazo común por parte de toda la sociedad china», afirmó.

La reacción se explica, en parte, por el lugar que ocupa Mao Zedong en la narrativa histórica oficial de China.

El dirigente, fallecido en 1976, encabezó la revolución comunista y proclamó la República Popular China en 1949. Aunque su legado histórico continúa siendo objeto de controversia fuera del discurso oficial, las autoridades chinas mantienen su figura como uno de los símbolos fundacionales del Estado contemporáneo.

La utilización de su imagen en una broma atribuida a una celebridad extranjera ha sido interpretada por numerosos internautas como una falta de respeto a la historia nacional.

Una polémica con cientos de millones de visualizaciones

La reacción en las redes sociales chinas ha sido especialmente intensa.

En Weibo, una de las principales plataformas digitales del país, el anuncio de Dongpeng sobre el final de su colaboración con Mbappé se convirtió en el asunto más comentado, acumulando alrededor de 430 millones de visualizaciones.

Los comentarios reflejan tanto el rechazo a las supuestas declaraciones como las exigencias de medidas contra el jugador.

Algunos usuarios consideran que el episodio ha sobrepasado una línea roja relacionada con el respeto a los símbolos nacionales. Otros reclaman que las empresas afectadas estudien posibles acciones legales para obtener compensaciones.

El portal deportivo Dongqiudi también criticó las palabras atribuidas al futbolista, calificándolas de ofensivas para China y su población, hasta el punto de evitar reproducirlas en su cobertura.

Restricciones en las redes y consecuencias comerciales

La controversia ha alcanzado igualmente la presencia digital de Mbappé en China.

El delantero cuenta con aproximadamente un millón de seguidores en Weibo y otros 1,1 millones en Xiaohongshu, plataforma conocida internacionalmente como RedNote.

Este martes, la cuenta asociada a su nombre en Xiaohongshu mostraba una restricción que le impedía publicar nuevos contenidos por una supuesta vulneración de las normas de la comunidad.

El impacto resulta especialmente significativo porque Mbappé había desarrollado una importante presencia publicitaria en el mercado chino.

Durante el último Mundial, algunas de las marcas que ahora han roto sus acuerdos utilizaron ampliamente su imagen en campañas promocionales, incluidos anuncios elaborados mediante inteligencia artificial.

La ruptura evidencia hasta qué punto los contratos comerciales de las grandes estrellas deportivas pueden verse condicionados por controversias culturales y políticas en mercados internacionales.

El fútbol, entre la popularidad global y las sensibilidades nacionales

El episodio vuelve a poner de manifiesto la compleja relación entre el deporte, la comunicación global y las sensibilidades políticas.

China constituye un mercado importante para las grandes figuras del fútbol europeo. Aunque su selección nacional no participa en un Mundial masculino desde 2002, el interés de los aficionados por las principales competiciones internacionales y sus protagonistas sigue siendo considerable.

Mbappé figura entre los futbolistas más conocidos del país, una popularidad que amplifica tanto el alcance de sus campañas comerciales como la repercusión de cualquier controversia.

La crisis llega, además, apenas un día después de que el francés quedara por detrás del inglés Harry Kane en la carrera por el Balón de Oro 2026.

No es la primera vez que una figura del deporte internacional afronta reacciones adversas en China por declaraciones relacionadas con cuestiones históricas, políticas o territoriales. Taiwán, Hong Kong y las referencias a los dirigentes chinos han sido anteriormente motivo de tensiones con deportistas y organizaciones extranjeras.

Más allá de las consecuencias económicas para Mbappé, el caso plantea una cuestión esencial: la rapidez con la que una grabación cuya autenticidad todavía no está acreditada puede desencadenar sanciones comerciales, restricciones digitales y una controversia diplomática.

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