Los equipos forenses trabajan para identificar a los tres fallecidos restantes, todos de nacionalidad extranjera. Un total de 31 personas continúa hospitalizado, mientras la investigación judicial trata de esclarecer las circunstancias del choque.
Las autoridades españolas han logrado identificar a 66 de las 69 personas fallecidas en el accidente ferroviario ocurrido el pasado 28 de octubre en Urda, provincia de Toledo, cuando colisionaron dos trenes de alta velocidad.
Según el último balance del Centro Integrado de Datos (CID), difundido por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, las víctimas identificadas son 54 ciudadanos españoles y 12 extranjeros.
Entre estos últimos figuran cuatro estadounidenses y ciudadanos de Argentina, Canadá, República Checa, Francia, Japón, México, Portugal y Túnez.
Las tres personas que quedan por identificar serían también extranjeras. Las autoridades están a la espera de la llegada a España de sus familiares para completar los trámites y las pruebas necesarias.
Un complejo proceso de identificación
De las 66 identificaciones realizadas, 53 se han conseguido mediante huellas dactilares y las 13 restantes a través de análisis de ADN.
Hasta el último balance oficial, 60 familias habían recibido la confirmación de la identidad de sus allegados fallecidos, mientras que los cuerpos de 47 víctimas ya estaban a disposición de sus familiares.
Las autoridades mantienen activas tres denuncias por desaparición correspondientes a dos ciudadanos australianos y uno japonés. No obstante, la identidad de los tres fallecidos pendientes de identificación debe establecerse mediante los procedimientos forenses correspondientes.
Más de 60 profesionales han participado en las autopsias y las labores de identificación, con la intervención de médicos forenses, especialistas en toxicología y agentes de la Guardia Civil.
Trece heridos permanecen en cuidados intensivos
La tragedia sigue teniendo graves consecuencias sanitarias. Según los datos difundidos este lunes, 31 personas permanecen hospitalizadas, 13 de ellas en unidades de cuidados intensivos.
Mientras tanto, continúan las actuaciones en el lugar del accidente y la investigación judicial para determinar las circunstancias exactas de la colisión.
La jueza encargada del caso ha reclamado que se agilicen las labores de búsqueda y recuperación de restos en la zona del siniestro, con el objetivo de facilitar su identificación y entrega a las familias.
Investigación y responsabilidades pendientes
El accidente, ocurrido en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, ha reabierto el debate sobre los protocolos de seguridad ferroviaria y los procedimientos aplicables ante fallos en los sistemas de control de circulación.
Sin embargo, las causas definitivas del choque todavía no han sido establecidas judicialmente.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, tiene prevista una comparecencia ante el Congreso de los Diputados para explicar las actuaciones del Gobierno y los datos disponibles sobre la tragedia.
El Ejecutivo español prepara, además, un paquete de ayudas destinado a las víctimas y sus familiares.
Cinco días después del accidente, la prioridad inmediata sigue siendo completar la identificación de los fallecidos, atender a los heridos y acompañar a las familias, mientras avanza una investigación cuya conclusión será decisiva para esclarecer lo ocurrido.