Veintidós trenes por controlador en la sala que autorizó la marcha al AVE

03 novembre 2026 - 08:03

Los trabajadores del centro de control de Adif en Atocha denuncian turnos extenuantes, falta de relevos y un recambio generacional acelerado. El Colegio de Ingenieros sostiene que el operador señalado gestionaba el doble de trenes de lo razonable. Puente defiende que la plantilla ha crecido y desvincula las condiciones laborales del accidente. Los maquinistas irán a la huelga el 10 y el 12 de noviembre.

El Centro de Regulación y Control (CRC) de Adif en la estación de Atocha se ha convertido en el epicentro de la investigación del accidente de Urda (Toledo). Desde allí se autorizó al AVE a reanudar la marcha mientras el Iryo seguía detenido en la vía. El Ministerio de Transportes ha atribuido el desencadenante del choque a uno de sus 118 trabajadores. Empleados que han pasado por la sala en los últimos días la describen como un tanatorio, sobre todo después de que se filtraran los audios entre el operador y la maquinista del Iryo.

Los sindicatos aseguran que esas grabaciones descargan toda la responsabilidad en una sola persona e ignoran las condiciones en que trabaja la plantilla. «A veces no te puedes levantar ni para ir al baño», asegura Laura Higuera, portavoz del sindicato CSF y antigua trabajadora del centro. David del Olmo, portavoz del sector ferroviario de la Confederación General del Trabajo (CGT), compara estos centros con fábricas que nunca se paran y denuncia una enorme carga física y mental.

Turnos sin relevo

Según los sindicatos, cada controlador trabaja dos mañanas, dos tardes y dos noches antes de descansar cuatro días, en un régimen de 365 días al año sin pluses por festivos. El acceso es por oposición, seguido de un curso de formación de 15 semanas. El salario de entrada ronda los 35.000 o 40.000 euros, muy lejos de los unos 125.500 euros brutos anuales que cobra de media un controlador aéreo, con quienes se les compara por su nivel de responsabilidad.

La sala se divide en cuatro mesas para la circulación norte y tres para la sur. Según Higuera, solo dos de las siete tienen dos puestos. En teoría se conceden diez minutos de descanso cada dos horas y media, pero no siempre hay relevo, y en ocasiones se coloca a personal en prácticas en puestos recién habilitados. Las órdenes al AVE y al Iryo salieron de la Mesa 2 del sector sur. Según El Periódico, cada responsable ha pasado de gestionar 15 trenes de alta velocidad hace seis años a 40 tras la llegada de Ouigo e Iryo.

El doble de lo razonable

Ramón Aurín, vocal del Colegio de Ingenieros, afirma que el operador que dio las órdenes tenía 22 trenes a su cargo, el doble del máximo razonable. «No es que haya fallado la alternativa, es que ha fallado todo», resume. Los sindicatos apuntan también a las numerosas jubilaciones de los últimos años y a un relevo acelerado con personal sin experiencia que, según CGT, ha impedido transmitir el conocimiento de los veteranos. Diego Martín, secretario general de Semaf, acusa a Adif de no haber preparado al sector para la llegada de los nuevos operadores.

El ministro Óscar Puente ofrece otra versión. Según sus datos, la plantilla del CRC de Atocha ha pasado de 70 trabajadores en 2021 a 133 este año, aunque admitió que el año pasado eran 140 y que algunas jubilaciones no se han cubierto. Desde 2006, los controladores de Adif han aumentado un 60%, de 1.008 a 1.672. El operador, precisó, tiene 48 años, la formación reglamentaria y dos años de experiencia en centros de control. Puente pidió no mezclar las condiciones laborales con un accidente que, a su juicio, nada tuvo que ver con ellas.

Huelgas en noviembre

El malestar se traducirá en movilizaciones. Semaf mantiene una huelga total el 10 de noviembre y otra parcial el 12, a ambos lados de la huelga general del día 11. Los maquinistas reclaman resolver los problemas de fiabilidad de la red, protocolos claros ante emergencias, más plantilla, nuevas promociones de conductores, el respeto de los tiempos de conducción y atención psicológica tras los arrollamientos.

Los grandes sindicatos han incorporado además la situación del ferrocarril a la huelga general, nacida de la protesta contra los desahucios. Exigen más sector público y más presencia del Estado en el transporte. El PSOE comparte parte de ese discurso, pero CCOO, un sindicato próximo al Gobierno en los últimos años, ha reclamado ya el cese de Puente. La investigación judicial y la técnica tendrán que determinar si las condiciones de la sala de Atocha forman parte de la cadena de fallos que acabó en Urda.

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