Macron denuncia un «atentado terrorista racista» cerca de París: un muerto, cinco heridos y un domicilio preparado para explotar

23 octobre 2026 - 21:50

El presidente francés se desplazó a Trappes tras los tiroteos perpetrados en esa localidad y en La Verrière. Entre las víctimas hay una niña de 12 años alcanzada por ocho disparos. La Fiscalía Antiterrorista investiga al sospechoso, que habría seleccionado a sus objetivos por su origen o religión, y confirma el hallazgo de tres bombonas de gas conectadas a un temporizador en su vivienda.

Francia se enfrenta a la conmoción provocada por un ataque armado que las autoridades investigan como un acto terrorista de motivación racista. Un hombre mató este viernes 23 de octubre de 2026 a una persona e hirió a otras cinco después de abrir fuego desde un vehículo en las localidades de Trappes y La Verrière, a unos treinta kilómetros al suroeste de París.

El presidente Emmanuel Macron se desplazó por la tarde a Trappes, donde condenó lo que calificó expresamente como un «atentado terrorista racista». Para el jefe del Estado, el ataque representa un punto de inflexión por la presunta selección de las víctimas en función de su color de piel o de la religión que el agresor les atribuía.

La investigación, asumida por la Fiscalía Nacional Antiterrorista (PNAT), ha revelado además un elemento especialmente inquietante: el sospechoso había instalado en su domicilio tres bombonas de gas conectadas mediante cables eléctricos a un temporizador.

Quince minutos de disparos en dos localidades

La secuencia comenzó durante la mañana del viernes, cuando un individuo que circulaba en un Renault Clio gris disparó ráfagas contra personas presentes en varios puntos de Trappes y La Verrière, en el departamento de Yvelines.

Según las autoridades, el recorrido armado duró alrededor de quince minutos. La rápida intervención de cinco agentes de la Brigada Anticriminalidad permitió detener al sospechoso en la localidad vecina de Coignières.

En su vehículo se encontró una pistola ametralladora, junto con material lacrimógeno.

La víctima mortal es un joven de 26 años. Entre los cinco heridos figura una niña de 12 años que recibió ocho impactos de bala y fue trasladada al hospital Necker de París.

Aunque el alcalde de La Verrière, Nicolas Dainville, había informado durante la tarde de cierta estabilización de la menor, Macron subrayó posteriormente la gravedad de su situación. Las autoridades sanitarias seguían vigilando la evolución de los heridos.

Víctimas seleccionadas por su origen, según la investigación

Las primeras informaciones recabadas por los investigadores apuntan a una posible selección deliberada de las personas atacadas por motivos raciales o religiosos.

El alcalde de Trappes, Ali Rabeh, indicó que el fallecido era de origen africano y que otro de los heridos graves tenía origen magrebí. El alcalde de La Verrière señaló, por su parte, que entre las víctimas figuraban trabajadores de limpieza de origen africano.

Rabeh denunció públicamente el carácter racista y posiblemente islamófobo de los hechos.

Durante su visita, Macron afirmó que determinados comportamientos y declaraciones atribuidos al sospechoso apuntaban a la premeditación y al componente ideológico del ataque.

La calificación penal definitiva corresponderá, sin embargo, a la justicia, que deberá establecer las motivaciones del detenido y el alcance de la preparación de los hechos.

Tres bombonas de gas conectadas a un temporizador

La investigación adquirió una nueva dimensión tras el registro del domicilio del sospechoso, situado en Plaisir, otra localidad de Yvelines.

Según la Fiscalía Antiterrorista, los agentes encontraron un dispositivo compuesto por tres bombonas de gas y cables eléctricos conectados a un temporizador.

El hallazgo obligó a adoptar medidas de seguridad, incluida la evacuación del inmueble y el acordonamiento del entorno mientras intervenían los especialistas.

El detenido ha sido identificado como Kévin T., de 39 años. También quedó bajo custodia policial una persona de su entorno familiar cercano.

Los investigadores deberán determinar qué finalidad tenía el dispositivo encontrado y si existían preparativos para otros actos violentos. Su descubrimiento no demuestra, por sí solo, que estuviera previsto un segundo ataque.

Macron llama a combatir el racismo

El presidente francés calificó lo sucedido como un momento de especial gravedad para la República y pidió no ceder ante los discursos que puedan legitimar la discriminación o la violencia.

Macron sostuvo que las víctimas habían sido atacadas por características que el agresor les atribuía y defendió la necesidad de preservar la convivencia frente al odio racial.

También agradeció la actuación de los policías que detuvieron al sospechoso y expresó su solidaridad con las familias afectadas.

Sus declaraciones tuvieron un significado político particular: el jefe del Estado vinculó el ataque con la necesidad de combatir las ideas racistas que pueden extenderse en el debate público, al tiempo que llamó a evitar divisiones entre los ciudadanos.

La Fiscalía Antiterrorista dirige las pesquisas

La PNAT investiga los hechos por asesinato y tentativas de asesinato relacionados con una empresa terrorista, con la circunstancia agravante de haber sido cometidos contra personas por su pertenencia real o supuesta a un grupo racial, étnico, nacional o religioso.

Las diligencias incluyen también la posible asociación terrorista para preparar delitos contra personas.

La investigación deberá reconstruir el recorrido del sospechoso, determinar cómo obtuvo el arma utilizada, examinar sus comunicaciones y esclarecer el significado del material encontrado en su vivienda.

Francia registró en 2025 unos 9.700 delitos de carácter racista, según datos del Ministerio del Interior, una cifra un 5 % superior a la del año anterior.

Una sociedad confrontada a la violencia racista

El ataque ha provocado miedo e indignación en Trappes y La Verrière, dos localidades cuyos habitantes reflejan la diversidad de la sociedad francesa.

La gravedad de los hechos trasciende el número de víctimas: la sospecha de que personas fueran atacadas por su apariencia u origen convierte el episodio en una cuestión central para la seguridad ciudadana y la convivencia.

Las próximas diligencias judiciales deberán establecer si existía una planificación más amplia y qué motivaciones impulsaron al agresor.

Mientras Francia espera respuestas, la prioridad inmediata sigue siendo la atención a los heridos y el esclarecimiento de unos hechos que Macron ha situado en el centro del debate nacional sobre el racismo, la violencia y la defensa de los valores republicanos.

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