La Unesco pide superar la cultura del «publicar o perecer» para hacer la ciencia más inclusiva y sostenible

15 juillet 2026 - 10:00

La Unesco instó este miércoles a transformar el modelo de evaluación de la investigación científica, basado en la lógica del «publicar o perecer», al considerar que este sistema favorece la productividad académica por encima del impacto social del conocimiento y amplía las desigualdades entre los países desarrollados y las naciones con menos recursos.

La recomendación figura en el informe «Science at a Turning Point» (La ciencia en un punto de inflexión), presentado con motivo de la apertura de la Conferencia Mundial 2026 del Decenio Internacional de las Ciencias para el Desarrollo Sostenible, que se celebra hasta el viernes en la sede de la organización en París.

El encuentro reúne a más de 800 responsables políticos, científicos y expertos internacionales para evaluar el papel de la ciencia en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), dos años después del inicio de esta iniciativa impulsada por Naciones Unidas.

En la inauguración, el director general de la Unesco, Jaled al Anani, defendió una ciencia «más inclusiva, fiable y abierta», capaz de traducirse en soluciones concretas para la sociedad.

El informe reconoce avances desde el lanzamiento del Decenio, con 397 iniciativas científicas desarrolladas en 79 países y una movilización de 50 millones de dólares destinados a proyectos vinculados a los ODS. Sin embargo, advierte de un fuerte desequilibrio geográfico que amenaza con ampliar la brecha científica mundial.

Según la organización, África concentra menos del 10 % de las iniciativas, pese a representar el 17,5 % de la población mundial, mientras que cuatro de cada diez proyectos identifican la falta de coordinación institucional, más que la financiación, como el principal obstáculo para su desarrollo.

Cinco reformas para transformar la ciencia

El informe propone cinco grandes reformas estructurales para hacer el sistema científico más equitativo y eficaz:

Reformar los sistemas de evaluación de la investigación, superando la cultura del «publicar o perecer».

Garantizar un acceso más equitativo a las infraestructuras científicas y al conocimiento.

Reforzar los vínculos entre la comunidad científica y los responsables de las políticas públicas.

Recuperar la confianza ciudadana en la ciencia mediante la integridad, la inclusión y la alfabetización científica.

Establecer mecanismos de gobernanza responsables para tecnologías emergentes, especialmente la inteligencia artificial.

La Unesco también analizó la aplicación de su Recomendación sobre Ciencia Abierta, adoptada en 2021. Aunque el 79 % de los gobiernos afirma disponer de un marco político en esta materia, solo el 41 % cuenta con un plan de aplicación y apenas uno de cada tres dispone de mecanismos para evaluar su eficacia.

Para la organización, el futuro de la ciencia dependerá no solo de los recursos destinados a la investigación, sino también de la capacidad para hacerla más abierta, colaborativa y útil para responder a los grandes desafíos del siglo XXI.

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