Los disturbios juveniles se extienden por Europa: saqueos e incendios en Barcelona tras la ola de violencia en Francia e Italia

24 octobre 2026 - 20:18

Grupos de jóvenes convocados por redes sociales protagonizan destrozos y enfrentamientos con la policía. Francia registra cerca de un millar de detenciones en una nueva jornada de protestas, mientras Italia refuerza la seguridad para evitar nuevos saqueos.

Barcelona ha vivido este sábado, 24 de octubre, una tarde de graves disturbios que han convertido varias calles de su centro en escenario de incendios, barricadas, ataques al mobiliario urbano y saqueos de establecimientos comerciales. Los incidentes se producen después de una semana marcada por episodios de violencia callejera en Francia e Italia, donde las movilizaciones juveniles han coincidido con protestas sociales más amplias.

Los altercados comenzaron alrededor de las siete de la tarde, cuando grupos de jóvenes, muchos de ellos vestidos de negro y con el rostro cubierto, se concentraron en la plaza de Catalunya tras una convocatoria difundida a través de las redes sociales.

La movilización, promovida bajo el lema Instituts Indignats, toma como referencia las protestas estudiantiles francesas de las últimas semanas.

Barricadas, fuego y comercios saqueados en Barcelona

La situación se deterioró cuando varios grupos comenzaron a lanzar objetos contra los Mossos d’Esquadra, quemar contenedores y levantar barricadas con bicicletas, motocicletas y otros materiales.

Los incidentes se extendieron a las inmediaciones de La Rambla y Portal de l’Àngel, dos de las principales zonas comerciales de Barcelona. Algunos establecimientos sufrieron roturas de escaparates y robos, mientras numerosos negocios y restaurantes cerraron precipitadamente para evitar daños.

Los bomberos tuvieron que intervenir para extinguir varios incendios y las fuerzas policiales restringieron el acceso a parte del centro de la ciudad.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, condenó los altercados y defendió el derecho a manifestarse pacíficamente, al tiempo que rechazó las agresiones y los destrozos.

Los organizadores de una acampada por el derecho a la vivienda instalada en la misma plaza se desvincularon de los episodios violentos.

Francia: una semana de disturbios y miles de detenidos

Los sucesos de Barcelona se producen después de los graves enfrentamientos registrados el 17 y 18 de octubre en Francia, donde una amplia movilización social contra el encarecimiento de la vida y el deterioro de los servicios públicos terminó acompañada de saqueos, incendios y ataques a edificios públicos.

Los disturbios del primer fin de semana dejaron, según los balances difundidos entonces, alrededor de 2.000 detenidos, cientos de policías heridos y cerca de 1.500 establecimientos saqueados o dañados.

Este sábado, Francia ha vivido una nueva jornada de protestas, con 410.000 participantes según el Ministerio del Interior y alrededor de 800.000 según la CGT.

Las manifestaciones transcurrieron mayoritariamente de forma pacífica, pero durante la tarde se registraron nuevos enfrentamientos y barricadas en distintas ciudades, entre ellas París, Lyon y Marsella.

El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, situó cerca del millar las detenciones efectuadas durante la jornada, según un balance provisional comunicado hacia las 19.30 horas.

Para prevenir nuevos episodios de violencia, las autoridades habían desplegado unos 70.000 policías y gendarmes y establecido restricciones de circulación y concentraciones en distintas ciudades.

Italia, en alerta tras los saqueos de Milán

En Italia, la violencia del anterior fin de semana tuvo su principal escenario en Milán. Grupos de jóvenes protagonizaron asaltos a tiendas, roturas de escaparates y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad en las inmediaciones de la plaza del Duomo.

Los balances difundidos por la prensa italiana y española cifraron las detenciones en varios centenares durante aquel fin de semana, con una elevada proporción de menores de edad.

Las movilizaciones habían sido impulsadas en parte mediante convocatorias difundidas por redes sociales, sin que se haya demostrado la existencia de una estructura organizativa común con las protestas francesas.

Este sábado, un amplio dispositivo policial y militar ha permitido evitar en Milán una repetición de los graves disturbios, aunque se han registrado momentos de tensión en otras ciudades italianas.

Una protesta social que no debe confundirse con los saqueos

La sucesión de episodios violentos ha abierto un debate sobre el papel de las redes sociales en la convocatoria de concentraciones, la participación de menores y la capacidad policial para prevenir altercados que pueden surgir rápidamente.

No obstante, los acontecimientos presentan características diferentes en cada país. Las movilizaciones francesas han reunido a estudiantes, sindicatos y otros colectivos con reivindicaciones sociales concretas, mientras que algunos de los grupos responsables de los saqueos parecen haber actuado al margen de esas convocatorias.

La coincidencia temporal de los incidentes en Francia, Italia y España no demuestra por sí sola una coordinación internacional.

Lo que sí muestran los acontecimientos de esta semana es la rapidez con la que determinadas formas de movilización juvenil y de violencia callejera pueden encontrar eco en otros países, especialmente cuando las convocatorias circulan a través de plataformas digitales.

Las autoridades mantienen sus dispositivos de seguridad mientras continúa la investigación de los daños y de la participación de los grupos implicados.

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