El temporal descarga más de 600 litros por metro cuadrado en un día en la Safor y la Marina Alta. La Generalitat decreta la situación 2 de emergencia, publica el confinamiento del litoral sur de Valencia y el norte de Alicante y la UME interviene en Oliva y Pego. El temporal se ha cobrado cuatro vidas, dos de ellas en Oliva, y ha obligado a desalojar campings y a rescatar a vecinos atrapados en tejados.
La dana Adam ha convertido la Safor y la Marina Alta en el epicentro de un episodio de lluvias extraordinarias. Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Pego (Alicante) acumuló 638,5 litros por metro cuadrado en 24 horas y Forna, en l’Atzúbia, 635,2. La Generalitat Valenciana activó en la madrugada del lunes 19 de octubre la situación 2 de emergencia. Horas después aprobó una orden de confinamiento para 145 municipios, 77 de la provincia de Valencia y 68 de la de Alicante, mientras los servicios de rescate trabajaban sin descanso en las zonas anegadas.
El balance humano asciende ya a cuatro fallecidos durante el temporal. El domingo murió una mujer arrastrada por una riera en Cabrera de Mar (Barcelona). Esa misma noche apareció en Sagunto el cuerpo de otra mujer que había desaparecido mientras se bañaba con su pareja en la playa de Corinto. Ya el lunes, la Unidad Militar de Emergencias (UME) halló en Oliva el cadáver de una mujer de 79 años. Poco después, un hombre de 64 murió de un infarto en un cámping de la misma localidad.
Oliva y Pego, bajo el agua
Oliva concentró el mayor número de incidencias. El Centro de Coordinación de Emergencias contabilizó 709 incidentes entre la tarde del sábado y primera hora del lunes, 172 de ellos en este municipio de la Safor, que ya superaba los 500 litros por metro cuadrado. La alcaldesa, Yolanda Pastor, informó del desalojo de unas 2.000 personas alojadas en siete campings del término municipal. Describió una situación «muy complicada», con la zona baja de la localidad inundada en dirección a la playa y rescates en marcha.
La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, advirtió de que media docena de municipios costeros entre el sur de Gandía y Oliva habían quedado incomunicados. En la Marina Alta, el río Girona se desbordó a su paso por Els Poblets y dejó coches amontonados en las calles. El alcalde, José Luis Mas, habló de «un desastre material», aunque destacó que el municipio no tenía que lamentar víctimas. El aviso llegó hacia las cuatro de la madrugada a través de un grupo que comparten los ayuntamientos ribereños.
Rescates desde tejados y helicópteros
Los rescates se prolongaron durante toda la noche. El Consorcio Provincial de Bomberos de Alicante realizó 65 intervenciones entre las 20.15 y las 7.43 y atendió casi 400 llamadas. Pego, con 31 actuaciones, y Xàbia, con 25, quedaron muy por encima del resto. Parte de los equipos tuvo que esperar al amanecer para completar con helicóptero los salvamentos que la oscuridad había impedido. En Oliva, un helicóptero de Salvamento Marítimo evacuó a ocho adultos, un niño, un bebé y un perro atrapados por el agua.
Unidades del Tercer Batallón de Intervención de la UME salieron de madrugada de su base de Bétera para reforzar a los servicios de emergencia en Oliva y Pego. El conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, reconoció tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) que había «muchas personas atrapadas» y que los camiones no podían acceder a las zonas inundadas. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pidió «mucha precaución». Después se desplazó con la ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, al Centro Nacional de Seguimiento y Coordinación de Emergencias.
Confinamiento y alertas en los móviles
La orden de confinamiento, publicada en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV), afecta a la Safor, la Marina Alta y las Riberas. Llegó después de cuatro mensajes ES-Alert en apenas dos días. Valderrama insistió en que esos avisos no anuncian lluvia, sino que ordenan quedarse en casa. «Las personas no pueden circular, no hay que desplazarse», subrayó. Casi dos años después del 29 de octubre de 2024, cuando la alerta a los móviles no llegó hasta las 20.11, la anticipación se ha convertido en el primer criterio para juzgar cualquier emergencia en la Comunitat.
El temporal ha alterado la vida cotidiana mucho más allá de las comarcas confinadas. Cerca de 103.000 alumnos valencianos se quedaron sin clase, y el Gobierno balear suspendió también la actividad lectiva en Mallorca, Ibiza y Formentera. El Ministerio del Interior llegó a contabilizar 24 carreteras cortadas en Córdoba, Sevilla, Baleares, Toledo, Alicante y Valencia. La Aemet rebajó a naranja el aviso rojo en la Comunitat Valenciana y extendió ese nivel a Murcia por tormentas. La previsión apunta a una retirada gradual del episodio a partir del martes, aunque la saturación del terreno mantiene el riesgo de crecidas repentinas.