Thomas Massie quiere forzar una votación en la Cámara de Representantes para destituir al secretario de Defensa estadounidense si no presenta su dimisión. La guerra contra Irán y el revés republicano en las elecciones legislativas agravan las tensiones dentro del partido, mientras Donald Trump mantiene públicamente su respaldo al jefe del Pentágono.
Washington, 5 de noviembre de 2026. — La derrota republicana en las elecciones de mitad de mandato ha abierto un nuevo frente político para la Administración de Donald Trump. El congresista conservador Thomas Massie ha anunciado que promoverá una votación para someter al secretario de Defensa, Pete Hegseth, a un proceso de destitución parlamentaria, conocido como impeachment, si no abandona voluntariamente el cargo.
Massie, representante por Kentucky y conocido por sus discrepancias con Trump, pretende activar el procedimiento cuando el Congreso reanude sus sesiones la próxima semana.
Su iniciativa sitúa al responsable del Pentágono en el centro de una crisis que combina el desgaste provocado por la guerra contra Irán, las divisiones internas republicanas y las consecuencias de los recientes resultados electorales.
La guerra contra Irán, en el centro de las acusaciones
El enfrentamiento entre Massie y Hegseth no comenzó con las elecciones del martes.
En septiembre, el congresista ya había presentado ocho artículos de acusación contra el secretario de Defensa, al que reprocha haber participado en operaciones militares sin la autorización constitucional que, a su juicio, debía conceder el Congreso.
Las acusaciones se refieren principalmente a la guerra contra Irán, aunque también incluyen actuaciones militares estadounidenses en otros escenarios.
Massie considera que el Pentágono ha excedido sus competencias y ha debilitado los mecanismos de control parlamentario sobre el uso de la fuerza.
Se trata de acusaciones políticas y constitucionales que deberán ser examinadas por las instituciones competentes, no de infracciones judicialmente demostradas.
La derrota republicana acelera la presión
La ofensiva contra Hegseth llega después de unas elecciones legislativas en las que los demócratas lograron importantes avances y recuperaron el control de ambas cámaras del Congreso para la próxima legislatura.
La impopularidad de la guerra contra Irán aparece entre los factores señalados para explicar el retroceso republicano.
Incluso el vicepresidente JD Vance ha relacionado los resultados electorales con el conflicto.
En este contexto, varios dirigentes conservadores cuestionan la estrategia del Pentágono y su capacidad para anticipar las consecuencias militares y políticas de la intervención.
La figura de Hegseth se ha convertido así en un posible punto de concentración del descontento, aunque las dificultades electorales del Partido Republicano responden a factores más amplios.
Trump mantiene su apoyo al secretario de Defensa
Pese a las especulaciones sobre una posible remodelación del Gobierno, Donald Trump ha descartado públicamente la destitución de Hegseth.
El presidente sostiene que su secretario de Defensa está realizando un buen trabajo.
Desde el Pentágono, sus portavoces también han rechazado las acusaciones y han asegurado que Hegseth continuará ejerciendo sus responsabilidades.
La posición presidencial plantea una cuestión política delicada: hasta qué punto los republicanos están dispuestos a cuestionar a un miembro destacado de la Administración sin enfrentarse directamente a Trump.
Un procedimiento con obstáculos institucionales
La Cámara de Representantes puede aprobar artículos de impeachment por mayoría simple. Sin embargo, esa decisión no implica la destitución automática del funcionario.
Para apartarlo del cargo mediante este procedimiento sería necesaria una condena posterior en el Senado, que exige una mayoría de dos tercios de los senadores presentes.
Massie confía en obtener apoyos tanto demócratas como republicanos, pero el resultado de una eventual votación sigue siendo incierto.
La iniciativa constituye, en cualquier caso, una señal del deterioro de la cohesión republicana después de los comicios.
El futuro de Hegseth dependerá tanto de la evolución del procedimiento parlamentario como de una decisión política fundamental: si Donald Trump mantiene su respaldo al jefe del Pentágono ante una presión cada vez mayor.