Un inglés apasionado por el mundo hispano: conversación con Robin Wallis

04 septembre 2025 - 17:30

Clara Riveros conversa con Robin Wallis, ex-diplomático, profesor de español, editor en jefe del magazín cultural bilingüe (inglés-español) Bulletin of Advanced Spanish (BAS), y un gran entusiasta británico por la cultura hispana.

 

Clara Riveros: ¿Podría comentar algunos aspectos de su trayectoria vital y cómo surge su interés y pasión por el mundo y la cultura hispanas?

Robin Wallis: De niño, leía las novelas de un trotamundos periodista norteamericano Willard Price, y también Las aventuras de Tintín de Hergé. Los héroes de estos libros eran jóvenes que viajaban por el mundo, derrotando a los malos en lugares magníficos.  Lo mismo quería hacer yo.

Mi padre era hombre de negocios que viajaba de vez en cuando a lugares exóticos, de donde me mandaba postales mientras yo me resfriaba en el clima inglés. Esto también me inspiró a explorar el mundo.

Mis padres estaban divorciados, y eso significaba que iba de vacaciones tanto con la una como con el otro. Recuerdo, por ejemplo, que un año pasé una semana con mi madre en Menorca y al volver, al día siguiente, ya estaba rumbo a Mallorca con mi padre. Los dos tenían amigos que ayudaban con las cuestiones prácticas de visitar esos lugares. Conociendo esos lugares, descubrí que era España un lugar estupendo, con sol, piscina, palmeras, paella…y una lengua aún más interesante que el francés que ya había empezado a estudiar. Yo quería ser parte de ese mundo.

C.R.: ¿Cuándo aprendió español y por qué optó por dedicarse, entre muchas otras actividades, a la enseñanza de esta lengua?

R.W.: A los 11 años nos dieron la oportunidad de escoger entre el griego antiguo y el español. Fue el último año que ofrecieron aprender español. Gran Bretaña iba integrándose en la Comunidad Europea, como se llamaba en aquel entonces, y España todavía pasaba por el franquismo, así que el futuro se asociaba con el alemán y el pasado con el español. Pero, una vez empecé a estudiar el español, no quería parar, a pesar de las dificultades para encontrar profesores capaces de enseñarlo en los colegios donde ya habían optado por el alemán en lugar del español.

Una década después, cuando llegué a la universidad, descubrí que la literatura española me iba a hacer reír, y la alemana me iba a confundir. Además, me daba cuenta de que había más palmeras y piscinas en España que en Alemania….  Opté por el español. 

C.R.: ¿Cómo fue su experiencia de la diplomacia?

R.W.: Los primeros cuatro años trabajé sobre el mundo hispanoparlante – Centroamérica y Argentina.  Luego me tocó la suerte de estar en Sudáfrica para la transición a la democracia.

Me gustaba estar en una embajada, conociendo a gente interesante de la comunidad local. Pero después de 10 años me canalizaron cada vez más hacia el ‘middle management’ en el Ministerio en Londres. Echaba de menos el mundo hispano y la estimulación intelectual del mundo escolar y académico, así decidí optar por una segunda carrera como profesor de español.  Para los años ’90 España ya era un país respetado, y las aerolíneas de bajo coste daban mayores oportunidades para viajar allá económicamente. Además, cada vez más británicos se jubilaban en la costa española, creando una demanda entre los padres y sus hijos para más clases de español en los colegios. De modo que fue relativamente fácil para mí obtener una oferta de trabajo como profesor de español, porque en Inglaterra había pocos de mi generación que habíamos estudiado la lengua española desde la escuela.

C.R.: ¿Cuáles son sus autores, libros y artistas favoritos en lengua española?

R.W.: A los 16 años, más o menos, me mandaron a un curso de fin de semana para profundizar mis conocimientos de la cultura hispana, y ahí un profesor de la universidad nos leyó  – en inglés – las primeras páginas de Cien años de soledad.  Los estudiantes quedamos electrificados. Esto hizo que quisiera conocer la obra de García Márquez, y por eso, como universitario, me inscribí en el curso de literatura latinoamericana.  De esta manera descubrí a Neruda, Borges, Rulfo.… También me encantó el suave y humano sentido del humor de Cervantes. Como adulto, me han encantado conocer La tía Julia y el escribidor de Vargas Llosa, las películas de Almodóvar y las letras de Joaquín Sabina.

C.R.: Hábleme un poco de su relación con las ciudades de Iberoamérica y cómo lo han impactado… 

R.W.: En el tercer año de estudio de lenguas, en la universidad en Gran Bretaña, el estudiante va a un país donde se habla español. Hablamos de dos veranos y un invierno – 15 meses en total. Los dos veranos los pasé en puntos de veraneo en la costa española –  lugares bellos donde iba a poder ganarme la vida como guía de turismo. El invierno lo pasé en América Latina. Fui a Lima, pero en aquel entonces era una ciudad bastante fea y me encontré alojado entre otros estudiantes ingleses, así que no mejoraba mí español. Me marché y volví a trabajar otro verano en la costa española.

Buenos Aires ha tenido cierto impacto porque viví ahí mientras se restauraban las relaciones entre Argentina y Reino Unido, tras la Guerra de Malvinas. Fui un joven diplomático en una ciudad vibrante pero al borde de la catástrofe, con levantamientos militares, hiperinflación y un gobierno que no pudo completar su mandato… La cultura porteña es muy fuerte, y la vida de los cafés evocativa.  Conocí a gente estupenda, y lo pasé ‘rebien’.

C.R.: ¿Qué podría contarnos acerca de la importancia del español en Reino Unido?

R.W.: Los ingleses sabemos que tenemos el inglés y que se puede llevar una buena vida sin conocer otro idioma.  Es un factor que incide en que no se aprenda tanto  otros idiomas. El segundo factor que incide negativamente en el aprendizaje del español es la tradición de aprender francés como primera lengua extranjera. Este hecho ha contribuido a la imagen negativa de los británicos para el estudio de idiomas extranjeros, porque el francés es más difícil que el español, tanto para pronunciar como en su ortografía. Por eso me alegro de que los colegios ahora sí estén apostando al español, porque creo que esta apuesta por el español va a tener un impacto general más positivo en la actitud de los ingleses por los idiomas extranjeros.

C.R.: ¿Cómo ha sido el desarrollo de la enseñanza del español en Inglaterra?  

R.W.: El español va creciendo en los colegios y ha crecido ligeramente en la universidad durante 15 años. Vamos a publicar la estadística en el próximo Bulletin of Advanced Spanish.

Entre 2008-2023 Cambridge Exams ofrecía un diploma en Lenguas Modernas que se llamaba Pre-U (pre-universidad). A diferencia del tradicional A-level, ese examen se atrevía a exponer a los estudiantes a temas innovadores y desafiantes a través de la literatura y el cine. Cuanto más altas las expectativas, cuanto mejor el rendimiento de los alumnos. Dirigía el programa español / hispanoamericano de ese proyecto, y fue muy gratificante ver el alto porcentaje de alumnos de Pre-U que luego continuaban estudiando español en la universidad. Lamentablemente Cambridge decidió abandonar el Pre-U por motivos no relacionados con el aspecto académico. Pero dicen que, gracias al modelo del Pre-U, el A-level recuperó valor.

C.R.: ¿Qué importancia tiene América Latina para Reino Unido? Le pregunto esto porque cuando conocí al historiador inglés Malcom Deas (QEPD), hace unos años en Bogotá, me dijo que a los centros de estudios sobre América Latina no se les asignaban tantos recursos como por ejemplo sí ocurre con los que se dedican a temas de países árabes y orientales…

R.W.: Gran Bretaña no colonizó América Latina. Así que la región es de relativamente baja importancia para Reino Unido. Es verdad lo que dijo Malcolm, aunque hay entidades como Canning House que se esfuerzan admirablemente para levantar el perfil de América Latina.

Hay que tener en cuenta que los ingleses tenemos problemas con adaptarnos a nuestra realidad en el borde de Europa.  La relación con los Estados Unidos también es complicada. Las mejores relaciones culturales que tiene Gran Bretaña son principalmente con Canadá, Australia y Nueva Zelanda.

Los ingleses generalmente adoran Europa para visitar, se llevan bien con los europeos, pero muchos sufren una crisis psicológica cuando se trata de las relaciones institucionales. Algunos periódicos británicos expresan los prejuicios xenófobos de sus dueños multimillonarios, que no reflejan la actitud del sector educado de la población, quiero pensar…

C.R.: ¿Cómo surge y cuál ha sido la evolución de la revista digital bilingüe Bulletin of Advanced Spanish (BAS), dedicado justamente a diferentes asuntos y aspectos iberoamericanos?

R.W.: El BAS nació en 2017, cuando los colegios que ofrecían el examen Pre-U reclamaban más apoyo. Yo recién había dejado de trabajar como profesor, pero todavía tenía muchos materiales y algunos pensamientos quizás útiles para profesores y estudiantes. Lo consulté con mi viejo amigo Stephen Hart, profesor de cultura latinoamericana de la Universidad de Londres, y decidimos atrevernos con el Boletín. Se publica un nuevo número tres veces al año. Pensaba que para mí sería un proyecto de uno o dos años. Ocho años después todavía agarro el timón.

Tenemos muchos más lectores de lo que anticipábamos, y, aunque no recibimos mucha retroalimentación de esos lectores, queremos pensar que los contenidos tienen impacto. Para mí, editar el BAS ha sido una forma de profundizar mis conocimientos del mundo hispano. También me ha generado conexiones y nuevas amistades valiosas en diferentes lugares del mundo.

El BAS ocupa un espacio donde un estudiante, un universitario o un profesor de altísimo nivel pueden expresarse por igual. Obviamente, el profesor tiene la experiencia y la pericia, tiene una perspectiva diferente a la del estudiante, pero lo que tienen en común – y es por eso que escriben para el Boletín- es su entusiasmo por el mundo hispano. Siempre es un placer publicar colaboraciones con nuevos autores en cada número. Mi responsabilidad es hacer que todos los artículos sean accesibles para la comprensión del público, incluso los no especialistas, y que la escritura de estos esté al mismo nivel, hablando de calidad, sin importar si sus autores son estudiantes o profesionales eruditos.

C.R.: ¿Cuáles son los temas, contenidos o artículos que han generado mayor interés a los lectores y en qué lugares los leen? 

R.W.: Los artículos sobre obras en español que se estudian para los exámenes son los más populares.

C.R.: ¿Qué temas traerá la edición de otoño de 2025 del BAS?

R.W.: Siempre queremos abarcar temas de actualidad. Para este otoño, esperamos un enfoque sobre el medio ambiente – por ejemplo, el acuerdo entre Guatemala, Belice y México para crear una zona de protección medioambiental, o las medidas anunciadas por el gobierno español frente a los incendios forestales. Además, en otoño los estudiantes de español compiten por presentar sus ensayos. A menudo sorprende la calidad de sus escritos.

 

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