León XIV regresa a América Latina: una gira cargada de emoción tras su operación pulmonar

06 novembre 2026 - 08:08

El pontífice inicia este viernes un viaje de doce días por Uruguay, Argentina y Perú, donde desarrolló buena parte de su trayectoria sacerdotal. La visita, que llega apenas tres semanas después de una intervención por cáncer, combina encuentros pastorales, mensajes de unidad y un esperado reencuentro con su pasado. En el Callao, una estatua de 14 metros simboliza la expectación que despierta su regreso.

Roma, 6 de noviembre de 2026. — El papa León XIV emprendió este viernes una de las giras más significativas de su pontificado: doce días de viaje por Uruguay, Argentina y Perú, tres países unidos por la historia del catolicismo latinoamericano, pero también atravesados por profundas transformaciones sociales y culturales.

El avión papal despegó del aeropuerto romano de Fiumicino poco después de las siete de la mañana, con destino a Montevideo. A bordo viajaban la delegación vaticana y unos 80 periodistas internacionales.

Para León XIV, de 71 años, el desplazamiento tiene una dimensión particularmente personal. Primer pontífice nacido en Estados Unidos, Robert Francis Prevost pasó alrededor de dos décadas en Perú, donde ejerció como misionero y obispo, hasta adquirir también la nacionalidad peruana.

Su regreso al continente se produce, además, apenas tres semanas después de una intervención quirúrgica en la que se le extirpó parte de un pulmón a causa de un cáncer. Según el Vaticano, los médicos autorizaron el viaje y no consideraron necesarias medidas sanitarias adicionales a las habituales.

El programa será, sin embargo, exigente: catorce vuelos y cerca de cuarenta intervenciones públicas a lo largo de doce jornadas.

Uruguay: la fe en una sociedad secularizada

La primera etapa tendrá lugar en Uruguay, uno de los países más secularizados de América Latina, donde una parte considerable de la población declara no profesar ninguna religión.

El pontífice será recibido por el presidente Yamandú Orsi y mantendrá encuentros con autoridades, representantes de la sociedad civil y miembros de la Iglesia.

También tiene previsto celebrar actos religiosos en Montevideo, Paysandú y Florida, además de visitar sectores socialmente vulnerables.

La llegada del papa ha despertado una expectación que trasciende los círculos católicos. Las autoridades han preparado un amplio dispositivo de seguridad, mientras que las reservas para varios actos religiosos se han agotado rápidamente.

La visita se desarrolla en un país cuya legislación sobre derechos individuales y cuestiones bioéticas se distancia en diversos aspectos de la doctrina tradicional de la Iglesia.

En ese contexto, León XIV deberá combinar su mensaje religioso con una apelación más amplia a la convivencia, la solidaridad y la atención a los sectores desfavorecidos.

Argentina: el regreso que Francisco nunca pudo realizar

El domingo, el pontífice viajará a Argentina, país natal de su predecesor, Francisco.

La escala argentina posee un significado singular: Jorge Mario Bergoglio, primer papa latinoamericano de la historia, nunca regresó a su tierra durante su pontificado.

León XIV llegará así a un país donde la memoria de Francisco sigue profundamente arraigada, tanto en la comunidad católica como en amplios sectores de la sociedad.

El secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, ha destacado que uno de los objetivos de la gira consiste en contribuir a superar las polarizaciones sociales mediante un mensaje de paz, diálogo y unidad.

La visita argentina se perfila, por tanto, como un homenaje implícito al legado de Francisco y una oportunidad para reafirmar los vínculos entre Roma y América Latina.

Perú: el reencuentro con una historia personal

La última etapa, que comenzará el miércoles 11 de noviembre, será probablemente la más emotiva.

En Perú, León XIV no será recibido únicamente como jefe de la Iglesia católica, sino también como una figura estrechamente vinculada a la historia religiosa y social del país.

Su recorrido incluirá Lima, Chiclayo, Cusco, el Callao y distintos enclaves andinos y amazónicos.

En Chiclayo, diócesis que dirigió durante años, se reencontrará con sacerdotes y personas que compartieron su trayectoria pastoral. También visitará lugares asociados a su labor religiosa antes de convertirse en pontífice.

La expectación se ha extendido a las calles, los comercios y los espacios públicos. Camisetas, rosarios, figuras y otros objetos con su imagen forman parte de una auténtica movilización popular ante su llegada.

Una estatua de 14 metros frente al Pacífico

Uno de los símbolos más visibles de ese entusiasmo se encuentra en el Callao, la provincia portuaria vecina de Lima.

Allí se ultiman los trabajos de instalación de una escultura monumental dedicada a León XIV, presentada por sus promotores como la mayor realizada hasta ahora en su honor.

La figura, de doce metros de altura, descansará sobre un pedestal de otros dos metros, hasta alcanzar los catorce metros.

El conjunto fue trasladado durante la madrugada del viernes desde un taller del distrito limeño de Carabayllo hasta el Parque del Niño Gaelito, frente al océano Pacífico.

La operación requirió vehículos de grandes dimensiones para transportar por separado las distintas partes de la escultura.

La obra, donada por Caja Huancayo, fue realizada por un equipo de catorce personas dirigido por los artistas Rafael Gutiérrez y Deyvi Wong.

El alcalde del Callao, César Pérez, ha expresado su deseo de que el papa pueda detenerse ante el monumento durante su visita.

Más allá de sus dimensiones, la estatua representa el afecto de una comunidad que recuerda el paso de Robert Prevost por la región antes de su elección al pontificado.

Un viaje entre la memoria y los desafíos del presente

La gira llega en un momento en que la Iglesia católica afronta importantes desafíos en América Latina: secularización, desigualdad, violencia y pérdida de influencia en determinados sectores sociales.

León XIV ha expresado su deseo de que este recorrido contribuya a fortalecer la fe, renovar la esperanza y estimular la solidaridad.

Pero su dimensión más singular reside en el encuentro entre la responsabilidad universal del pontífice y su propia historia.

En Uruguay, León XIV dialogará con una sociedad profundamente secularizada; en Argentina, recogerá parte del legado de Francisco; y en Perú, regresará a los lugares donde se forjó buena parte de su identidad sacerdotal.

Un viaje que, más allá de su significado religioso, estará marcado por la memoria, la emoción y el reencuentro.

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