Starship conquista por primera vez la órbita terrestre y abre una nueva etapa para SpaceX

29 septembre 2026 - 08:36

El mayor y más potente sistema de lanzamiento jamás construido alcanzó este lunes uno de los objetivos que perseguía desde hace años: entrar en órbita y desplegar una carga útil real. Starship puso en el espacio 26 satélites Starlink de nueva generación, aunque un problema con uno de sus motores obligó a acortar el vuelo antes de su regreso al Pacífico.

El gigantesco Starship alcanzó este lunes por primera vez la órbita terrestre durante su decimocuarto vuelo de prueba, un hito decisivo para el programa desarrollado por SpaceX y para sus ambiciones de convertir el enorme vehículo en un sistema reutilizable capaz de transportar grandes cargas y, en el futuro, astronautas hacia la Luna y Marte.

El conjunto formado por la nave Starship y el propulsor Super Heavy despegó desde Starbase, en el sur de Texas. Con más de 120 metros de altura, el vehículo dejó atrás las trayectorias suborbitales de sus trece vuelos anteriores y logró completar la maniobra necesaria para insertarse en órbita, pese al apagado inesperado de uno de sus motores durante el ascenso.

26 satélites Starlink llegan a órbita

El vuelo marcó además otra primera vez: Starship transportó y desplegó una carga útil operacional. Una vez en órbita, liberó los 26 satélites Starlink V3 que llevaba a bordo, destinados a reforzar la constelación de internet de la compañía.

El éxito tiene una importancia que va más allá de esta misión. La enorme capacidad de carga de Starship es una pieza central de los planes para desplegar las próximas generaciones de Starlink y constituye también uno de los pilares del proyecto de reutilización total con el que la empresa pretende reducir radicalmente el coste de transportar grandes cargas al espacio.

El vuelo, sin embargo, no salió exactamente según lo previsto. La misión debía prolongarse durante unas diez horas y completar seis vueltas alrededor de la Tierra, pero el problema registrado con uno de los motores llevó a reducirla a unas tres horas. Starship reentró posteriormente en la atmósfera y realizó un amerizaje controlado en el Pacífico, al norte de Hawái.

Un paso decisivo, pero no el final del camino

Llegar a la órbita era una frontera técnica que Starship todavía no había cruzado. Desde que comenzaron los vuelos del sistema completo en 2023, el programa había combinado importantes avances con explosiones, pérdidas de vehículos y modificaciones sucesivas de diseño. Los trece vuelos anteriores se habían mantenido en trayectorias suborbitales.

El siguiente gran desafío será demostrar que el sistema puede operar de manera regular y reutilizable. Entre las pruebas futuras figura el reabastecimiento de combustible en órbita, una tecnología imprescindible para las misiones de larga distancia que la compañía proyecta hacia la Luna y Marte.

Starship tiene además un papel esencial en el programa lunar estadounidense: una versión modificada ha sido seleccionada para servir como módulo de alunizaje en futuras misiones tripuladas Artemis. El vuelo de este lunes no resuelve todos los retos pendientes, pero rompe una barrera fundamental: Starship ya no es únicamente un vehículo capaz de alcanzar el espacio; por primera vez ha llegado a órbita y ha colocado allí una carga operacional.

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