El pontífice fue recibido por el presidente Yamandú Orsi en Montevideo, primera escala de una gira por Sudamérica que también incluye Argentina y Perú. Su mensaje sobre la democracia, la justicia social y la cooperación internacional prolonga la línea diplomática que defendió en septiembre ante la UNESCO.
El papa León XIV ha iniciado en Uruguay una gira sudamericana marcada por un mensaje de convivencia democrática, respeto a las instituciones y defensa de la dignidad humana. Recibido el viernes 6 de noviembre por el presidente Yamandú Orsi en Montevideo, el pontífice destacó el valor del diálogo y de la cooperación en un escenario internacional caracterizado por las tensiones políticas y los conflictos armados.
La ceremonia oficial tuvo lugar en la Plaza Independencia, ante representantes de las instituciones uruguayas, el cuerpo diplomático y organizaciones de la sociedad civil. Posteriormente, León XIV mantuvo un encuentro privado con Orsi en el Edificio José Artigas.
Uruguay, un ejemplo de convivencia democrática
En su intervención, el Papa evocó la historia política uruguaya y los cuarenta años de democracia ininterrumpida cumplidos en 2025. A partir de la figura histórica de José Gervasio Artigas, recordó que la autoridad pública debe ejercerse al servicio de la ciudadanía y dentro del respeto al orden jurídico.
Uno de los aspectos más significativos de su discurso fue la reflexión sobre el carácter laico del Estado uruguayo. León XIV defendió un modelo de convivencia en el que creyentes y no creyentes puedan expresar libremente sus convicciones, sin que la neutralidad institucional implique excluir la dimensión religiosa de la vida pública.
El pontífice vinculó esta libertad con la responsabilidad de las comunidades religiosas de contribuir al bien común, respetando la autonomía de las instituciones civiles.
Justicia social y desafíos del desarrollo
León XIV también abordó cuestiones que afectan directamente a la sociedad uruguaya, entre ellas la evolución demográfica, la protección de las personas vulnerables y la necesidad de distribuir de manera más equitativa los beneficios del crecimiento económico.
El Papa reconoció los avances de Uruguay en materia de energías renovables, aunque advirtió de los desafíos pendientes en el transporte, la producción y la utilización responsable de los recursos naturales.
Su discurso incluyó igualmente una reflexión sobre la soledad, la salud mental y el suicidio, subrayando la importancia de la atención sanitaria y del acompañamiento familiar y comunitario.
Una diplomacia basada en el diálogo y la paz
En el ámbito internacional, León XIV destacó la tradición uruguaya de resolución pacífica de controversias y su papel en los mecanismos de integración regional, especialmente a través del Mercosur, cuya Secretaría tiene su sede en Montevideo.
Este planteamiento enlaza con el mensaje que pronunció el pasado 25 de septiembre en la sede de la UNESCO, en París, donde defendió la cooperación internacional, la educación y la cultura como instrumentos para construir una paz duradera.
En aquella intervención, el pontífice también advirtió de los riesgos de un desarrollo tecnológico que relegue la dignidad humana, particularmente ante el avance de la inteligencia artificial.
Argentina y Perú, próximas etapas
La visita a Uruguay forma parte de un viaje apostólico programado del 6 al 17 de noviembre, que incluye también Argentina y Perú.
Según la agenda oficial del Vaticano, León XIV tiene previsto concluir este domingo su estancia uruguaya y trasladarse a Buenos Aires, antes de continuar posteriormente hacia territorio peruano.
Más allá de su dimensión religiosa, la gira permite al pontífice proyectar una diplomacia centrada en el diálogo institucional, la cohesión social y la defensa de la persona, en una región atravesada por importantes transformaciones políticas y económicas.