Yolanda Díaz refuerza la agenda española en China un mes después de la visita de Sánchez

18 mai 2026 - 08:49

La vicepresidenta segunda del Gobierno español, Yolanda Díaz, inició este lunes una visita oficial de tres días a China en un contexto de creciente acercamiento económico y político entre Madrid y Pekín, apenas un mes después del viaje realizado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

La visita de Yolanda Díaz confirma la intensificación de los contactos entre España y China en un momento marcado por las tensiones comerciales globales y la búsqueda europea de nuevos equilibrios económicos y estratégicos con Pekín.

Durante su estancia en Pekín, la vicepresidenta española mantendrá encuentros con varios responsables políticos y empresariales chinos, entre ellos el vicepresidente Han Zheng.

Díaz participará además en la IV Cumbre Global de Promoción del Comercio y la Inversión 2026, organizada por el Consejo Chino para el Fomento del Comercio Internacional, uno de los principales organismos de diplomacia económica del gigante asiático.

La agenda incluye también reuniones con representantes de importantes grupos económicos e instituciones vinculadas al sector cooperativo, agrícola e industrial chino, así como con la consejera de Estado Shen Yiqin y la ministra china de Recursos Humanos y Seguridad Social, Wang Xiaoping.

La visita se produce apenas un mes después del viaje oficial de Pedro Sánchez a China, el cuarto realizado por el dirigente español en cuatro años.

Aquella visita tuvo un fuerte componente económico y tecnológico y sirvió para consolidar la relación bilateral entre ambos países en sectores estratégicos como las inversiones, las infraestructuras, la energía y la cooperación industrial.

Tras el viaje de Sánchez, las autoridades chinas calificaron a España como un “socio fiable” dentro de la Unión Europea, destacando el papel de Madrid como interlocutor relevante entre Bruselas y Pekín.

La nueva visita de Yolanda Díaz parece confirmar esa voluntad española de mantener abiertos los canales políticos y económicos con China en un contexto internacional marcado por la rivalidad entre Pekín y Washington y por las crecientes presiones comerciales sobre la economía europea.

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