Albares reivindica el papel de España en la OTAN y reta a los aliados a igualar su compromiso

22 mai 2026 - 08:49

El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, defendió este viernes en Suecia el compromiso de España con la OTAN y lanzó un mensaje directo al resto de aliados: “Ojalá todos tuvieran el mismo compromiso con la seguridad atlántica que España”. Sus declaraciones llegan en pleno debate sobre el aumento del gasto militar dentro de la Alianza y bajo la presión de Donald Trump para elevar el objetivo hasta el 5 % del PIB.

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, reivindicó este viernes en la reunión de ministros de Exteriores de la OTAN celebrada en Helsingborg, Suecia, el compromiso militar y político de España con la Alianza Atlántica, en un contexto marcado por la presión creciente para aumentar el gasto en defensa entre los países miembros.

“Ojalá todos los aliados de la OTAN tuvieran el mismo compromiso con la seguridad atlántica que España”, afirmó Albares ante los medios a su llegada al encuentro ministerial.

El jefe de la diplomacia española detalló el despliegue actual de España dentro de la estructura militar aliada: cerca de 2.000 soldados desplegados en el flanco oriental europeo, participación en las misiones de vigilancia aérea en Eslovaquia y Rumanía, presencia naval en el Mediterráneo, liderazgo de la misión de la OTAN en Irak —actualmente redesplegada en Nápoles— y el mantenimiento de una batería antimisiles Patriot en Turquía.

Las declaraciones de Albares se producen además en un momento especialmente sensible para la Alianza Atlántica. El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca ha reactivado las tensiones sobre el reparto del esfuerzo militar entre aliados y sobre la exigencia estadounidense de elevar el gasto en defensa hasta el 5 % del PIB, un umbral todavía muy lejano para la mayoría de países europeos.

España alcanzó oficialmente en 2025 el 2 % del PIB en gasto militar, frente al 1,42 % registrado el año anterior, según confirmó el informe anual publicado por la propia OTAN el pasado mes de marzo. El Gobierno español prevé elevar esa cifra hasta el 2,1 % en 2026.

Sin embargo, el nuevo horizonte fijado en la cumbre de La Haya de 2025 plantea un salto presupuestario mucho mayor. El acuerdo impulsado por Washington contempla que un 3,5 % del PIB se destine directamente a capacidades militares y el resto a infraestructuras estratégicas vinculadas a la defensa y la seguridad.

En este contexto, Albares quiso subrayar la diferencia entre los compromisos anunciados y los realmente ejecutados. “Hay una diferencia entre decir que vas a hacer algo y no hacerlo, como hacen algunos, y decir que vas a hacerlo y cumplirlo, como hace España”, afirmó.

El Gobierno español aprobó esta misma semana una dotación adicional de 124 millones de euros para defensa, de los cuales 50 millones se destinarán al mecanismo PURL de la OTAN, diseñado para financiar el suministro urgente de capacidades militares a Ucrania, principalmente de origen estadounidense.

La posición española busca proyectar una imagen de aliado fiable tanto en el plano militar como diplomático. Albares defendió además la política exterior “humanista” del Ejecutivo español, basada —según sus palabras— en la coherencia respecto a conflictos como Ucrania, Gaza o Líbano.

Más allá de la retórica diplomática, el debate de fondo sigue siendo político y económico. El incremento sostenido del gasto militar comienza a generar tensiones internas en varios países europeos, especialmente en un momento de desaceleración económica y presión social sobre servicios públicos y políticas sociales.

Mientras tanto, la OTAN entra en una nueva fase marcada por el rearme acelerado europeo, la guerra prolongada en Ucrania y la redefinición estratégica impulsada por Washington.

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