El Partido Socialista Obrero Español anunció este lunes que Barcelona acogerá los días 17 y 18 de abril la Global Progressive Mobilisation, la primera cumbre de la iniciativa impulsada por el presidente del Gobierno en su condición de secretario general de la Internacional Socialista. Al encuentro asistirán los presidentes de Brasil, Colombia, Sudáfrica y Uruguay, junto con representantes de las instituciones europeas, en lo que sus organizadores presentan como una respuesta colectiva al avance de la derecha radical a escala mundial.
El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) confirmó este lunes que Barcelona albergará los días 17 y 18 de abril la primera edición de la Global Progressive Mobilisation (GPM), una plataforma internacional impulsada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su condición de secretario general de la Internacional Socialista. El anuncio lo realizó la portavoz adjunta del PSOE y secretaria federal de Estudios y Programas, Enma López, en una rueda de prensa celebrada tras la reunión de la Comisión Ejecutiva Federal del partido. La sede del encuentro será la Fira de Barcelona, en el recinto de Gran Vía.
El programa del evento, que según fuentes socialistas no está cerrado al cien por cien, contempla ya la participación de un elenco de líderes de primera fila. Entre los asistentes confirmados figuran los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Colombia, Gustavo Petro, así como Cyril Ramaphosa, presidente de Sudáfrica, y Yamandú Orsi, presidente de Uruguay. Por parte de las instituciones de la Unión Europea acudirán el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la vicepresidenta de la Comisión Europea, Teresa Ribera. López calificó el conjunto del encuentro como «una movilización histórica para un momento histórico».
Una red tejida durante más de un año
La GPM no es una iniciativa de última hora. Su gestación arranca de conversaciones que Sánchez mantuvo con Stefan Löfven, presidente del Partido de los Socialistas Europeos (PES), con miembros de la Alianza Progresista —una red internacional de partidos de centroizquierda— y con la plataforma Democracia Siempre. El lanzamiento formal tuvo lugar en el Congreso del PES celebrado en Ámsterdam, con el respaldo explícito de Lula da Silva. La primera edición del foro en Barcelona será también el primer gran acto de la Internacional Socialista en España desde que Sánchez fue designado secretario general del organismo.
La plataforma aspira a vertebrar una respuesta coordinada entre fuerzas progresistas de distintos continentes ante lo que sus promotores describen como el avance del autoritarismo y la derecha radical. En un comunicado publicado al lanzar el proyecto, el PES subrayó que la respuesta progresista «no puede ser fragmentada ni tímida» y que la movilización busca unir a esas fuerzas a través de las fronteras para defender la democracia, el multilateralismo y la justicia social. La web oficial del foro resume su vocación en una frase: «convertir la convicción en acción y la ambición en resultados».
La representación latinoamericana del foro presenta una ausencia notable: México no dispondrá de ningún representante en el encuentro, tras la salida del Partido Revolucionario Institucional (PRI) de la Internacional Socialista con críticas al liderazgo de Sánchez. La delegación española incluirá al propio presidente del Gobierno y a los ministros José Manuel Albares —titular de Asuntos Exteriores—, Óscar López y Elma Saiz. Asistirán también el president de la Generalitat de Catalunya, Salvador Illa, el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, la presidenta del grupo socialista en el Parlamento Europeo, Iratxe García, y el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.
La agenda de los dos días
El programa del foro se articula en dos jornadas diferenciadas. El 17 de abril concentrará talleres y seminarios impulsados por organizaciones socias sobre cinco ejes: la defensa de la democracia, la acción climática, la transición digital, la gobernanza económica justa y las políticas migratorias. La jornada incluirá también sesiones dedicadas a estrategias de comunicación y movilización política. El 18 de abril reunirá los paneles de alto nivel y las sesiones plenarias. El Center for American Progress —centro de pensamiento progresista con sede en Washington— participa en la iniciativa, junto con sindicatos, fundaciones y organizaciones no gubernamentales de distintos continentes.
López insistió en que el foro no pretende ser un acontecimiento puntual sino el punto de arranque de un proceso a largo plazo. «Este mundo necesita mucho más multilateralismo», señaló la portavoz adjunta, que subrayó el papel de España como sede de esta nueva plataforma de coordinación. La Internacional Socialista que Sánchez preside desde el congreso celebrado en Madrid agrupa a partidos socialdemócratas y laboristas de más de 140 países, lo que otorga al foro de Barcelona una dimensión institucional más amplia que la de una simple reunión de afinidades políticas.
Proyección internacional con lectura doméstica
El evento tiene un trasfondo de política interior que sus organizadores no ocultan. La celebración de la cumbre en Barcelona tiene lugar pocas semanas antes de las elecciones a la Junta de Andalucía, cita en la que el PSOE busca mejorar sus posiciones. En el acto de presentación, López no evitó la comparación con el principal partido de la oposición: «cuando toca ejercer el patriotismo, se ponen de perfil», afirmó en referencia al Partido Popular (PP), cuyo silencio ante la proyección internacional de Sánchez el PSOE utiliza de forma recurrente como argumento electoral.
El posicionamiento de Sánchez en la esfera internacional ha ganado visibilidad con la guerra de Irán. Su negativa a ceder las bases de Rota y Morón a las fuerzas estadounidenses y el posterior cierre del espacio aéreo a la aviación militar vinculada al conflicto han generado respaldo entre sectores progresistas de otros países, aunque han tensado la relación con la administración de Donald Trump. En este contexto, López invocó el impacto externo del liderazgo español: «el ejemplo de Pedro Sánchez resuena en todo el mundo», señaló la portavoz, atribuyéndolo a su postura de rechazo a la guerra.
La GPM se pone en marcha en un momento en que varias democracias europeas afrontan el avance de partidos de extrema derecha y en que las relaciones transatlánticas atraviesan su mayor tensión en décadas por las políticas del presidente estadounidense. El foro aspira a proyectar la imagen de una izquierda global con capacidad de fijar una agenda común. Para el PSOE, Barcelona no es solo la sede logística del encuentro: es el escenario elegido para demostrar que España ocupa en ese proceso un lugar de referencia internacional.