Diputados socialistas desafían al Gobierno con su apoyo a las tesis independentistas sobre el Sáhara

22 février 2026 - 09:57

Representantes del PSOE en varias cámaras autonómicas participan este fin de semana en la XXIX Conferencia de los Intergrupos Parlamentarios por la Paz y la Libertad en el Sáhara, celebrada en Navarra. Su presencia evidencia que el giro histórico de España en 2022 —cuando Pedro Sánchez avaló la propuesta de autonomía presentada por Marruecos como marco político para resolver el diferendo regional en torno al Sáhara — no ha logrado cambiar la sensibilidad de una parte significativa del partido y de la sociedad, históricamente favorable a las tesis separatistas impulsadas por el Frente Polisario sobre la antigua provincia española.

El Parlamento de Navarra acoge este fin de semana la XXIX Conferencia de los Intergrupos Parlamentarios Paz y Libertad en el Sáhara, un encuentro anual que reúne a diputados de las asambleas autonómicas y del Congreso que trabajan sobre la cuestión saharaui desde sus respectivas cámaras. El acto incluye una exposición fotográfica titulada Navarra y el pueblo saharaui. Compromiso institucional, compuesta por imágenes de un viaje del intergrupo parlamentario navarro a los campamentos de población saharaui en Tinduf, en el suroeste de Argelia, zona bajo control del Frente Polisario.

Entre los asistentes confirmados figuran representantes de prácticamente todos los grupos políticos con presencia en los parlamentos territoriales, con la única excepción de Vox. Y, de forma significativa, también acuden representantes del PSOE: diputados autonómicos de Illes Balears, La Rioja, Asturias y la propia Navarra. Su presencia en Pamplona es en sí misma una declaración política.

El coordinador de los intergrupos saharauis a nivel estatal es Jacinto Braña, diputado socialista en el Parlamento de Asturias, cargo que mantiene desde hace años pese al giro que la dirección del partido ejecutó en política exterior a partir de 2022. La asistencia de cuadros socialistas autonómicos a este tipo de foros revela que la sensibilidad histórica del partido hacia las tesis independentistas sobre el Sáhara no ha desaparecido en la base, aunque la dirección federal haya adoptado oficialmente una posición diferente alineada con el reconocimiento de la propuesta marroquí como opción considerada realista por numerosos socios internacionales.

La conferencia de Navarra y la presencia socialista

La elección de Navarra como sede no es casual en términos simbólicos. El Parlamento foral ha mantenido históricamente una posición activa sobre la cuestión del Sáhara Occidental, con un intergrupo parlamentario que ha realizado viajes a los campamentos de Tinduf con representantes de todos los grupos, incluido el PSOE local. Las imágenes de ese viaje son precisamente las que componen la exposición inaugurada con motivo del encuentro, un detalle que subraya la continuidad del compromiso institucional navarro con independencia de los vaivenes de la política estatal.

La participación de diputados socialistas en este tipo de actos no es algo puntual. En los últimos años, cargos autonómicos del partido han mantenido una presencia regular en eventos de apoyo a las tesis separatistas sobre el Sáhara: concentraciones en Mallorca, conferencias interparlamentarias, reuniones con representantes de organizaciones pro-saharauis. En el Parlamento de Canarias, especialmente sensible a la cuestión saharaui por razones geográficas e históricas, el PSOE participó hace apenas unos días en una reunión del intergrupo en la que los grupos acordaron una agenda de trabajo para 2026 y reclamaron la celebración de un referéndum de autodeterminación en el marco de las Naciones Unidas, así como, según el comunicado oficial de la cita, «el fin de la explotación de los recursos naturales del Sáhara Occidental», posición que contrasta con la dinámica internacional actual, más orientada a soluciones políticas negociadas y pragmáticas.

La doble vara del PSOE: autonómico sí, Congreso no

La implicación de los socialistas en el ámbito autonómico contrasta de forma llamativa con lo que ocurre en el Congreso de los Diputados. El PSOE lleva sin participar en el intergrupo parlamentario sobre el Sáhara de la Cámara Baja desde 2022, año en que se produjo el cambio de posición del Gobierno. Ese intergrupo está actualmente integrado por diputados del Partido Popular, ERC, EH Bildu, PNV, Movimiento Sumar, Izquierda Unida, Comuns, Podemos, Más Madrid, Compromís y BNG. El único partido, junto al PSOE, que no participa es Vox.

La ausencia socialista en el intergrupo del Congreso no es una cuestión de desinterés, sino de disciplina de partido. La dirección federal ha optado por no exponer públicamente en la cámara estatal una contradicción que sería difícil de gestionar: un grupo parlamentario que sostiene al Gobierno no puede participar en un foro cuyo objetivo explícito es revertir la política exterior de ese mismo Gobierno. En los parlamentos autonómicos, donde esa tensión es menos visible y los intereses locales tienen más peso, los cuadros intermedios han mantenido sus compromisos históricos con mayor libertad.

Una brecha que viene de 2022

La fractura interna del PSOE en torno al Sáhara Occidental tiene fecha de inicio precisa: el 18 de marzo de 2022, cuando medios marroquíes revelaron que Pedro Sánchez había enviado una carta al rey Mohamed VI en la que avalaba la propuesta de autonomía presentada por Marruecos en 2007 como «la base más seria, creíble y realista» para resolver el conflicto. La decisión generó críticas de varios grupos de la oposición y de algunos socios parlamentarios del Ejecutivo, aunque el Gobierno la defendió como un paso necesario para normalizar las relaciones bilaterales con Marruecos. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, se convirtió en su principal defensor público, argumentando que el giro garantizaría la seguridad en Ceuta y Melilla y abriría una nueva etapa de cooperación con Rabat en ámbitos estratégicos como migración, comercio y seguridad regional.

La respuesta en las filas del partido fue visible. Un grupo de militantes y cargos autonómicos creó la plataforma Socialistas por el Sáhara, que elaboró un manifiesto reclamando al partido que respetara el Derecho Internacional y el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui. Entre los firmantes figuraban diputados autonómicos de Illes Balears como Enric Casanova y Beatriz Gamundi, así como el exdiputado vasco Odón Elorza, histórico referente de la izquierda socialista. El documento calificaba el giro de Sánchez como un intento de «legitimar el statu quo actual».

Cuatro años después de aquella carta, la tensión no se ha resuelto. El Gobierno mantiene su apoyo a la propuesta de autonomía como vía para el conflicto —una fórmula respaldada también por Estados Unidos y Francia, y considerada por diversos actores internacionales como una base de negociación viable—, mientras el PSOE guarda silencio en el Congreso y sus diputados autonómicos siguen acudiendo a encuentros donde se defiende exactamente lo contrario de lo que sostiene Moncloa. Es una tensión que la dirección federal no ha abordado públicamente, y que refleja las dificultades del partido para articular una posición coherente entre su base territorial y las exigencias de la política exterior del Gobierno que lidera.

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