Una de las grandes inquietudes que han surgido con el aumento de aranceles estadounidenses a diferentes países es si esta medida tendrá, en el largo plazo, un efecto adverso para Estados Unidos y, por otra parte, si China sacará provecho de la situación.
Un reportaje de Deutsche Welle indaga si la administración Trump estaría impulsando, sin proponérselo, un auge de los BRICS con su imposición de aranceles. Los aranceles hacen parte de las medidas que se reserva la administración americana para imponer a discreción sobre cualquier Estado que considere alineado con “políticas antiestadounidenses” y, en ese sentido, Trump percibe que los BRICS están abiertamente en su contra.
Deutsche Welle nota que el presidente de Estados Unidos está siendo acusado de unir, sin quererlo, a los miembros de los BRICS. Este es un foro de cooperación política y económica que reúne a las economías emergentes desde 2010. Su designación responde a los nombres de los países fundadores: Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Entre 2024 y 2025 se ha expandido con la integración de Arabia Saudí, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía, Irán e Indonesia.
Los BRICS han recibido aranceles más altos, respecto de otros países, por parte de la administración estadounidense.
China se enfrenta a una tasa arancelaria de 145 % si no alcanza un acuerdo con el gobierno estadounidense. A Brasil e India se les impuso 50 %, respectivamente, por razones políticas y desavenencias con la Casa Blanca, en el caso de Brasil en relación con el juicio al expresidente Bolsonaro y a India por comprar petróleo a la Rusia de Putin, sancionada por la invasión a Ucrania, pero cuyo responsable es amigo del presidente Trump.
Sudáfrica, que ha recibido aranceles de 30 %, no obstante, se mantiene firme en sus compromisos adquiridos con los BRICS. Brasil, por su parte, está afianzando sus relaciones con China, su principal socio comercial. Incluso las autoridades chinas abrieron los brazos al país sudamericano durante las tensiones con Trump, semanas atrás, y ofrecieron matizar el impacto arancelario. Nuevos miembros del foro como Egipto podrían recibir un aumento de aranceles, indica DW.
El mandatario estadounidense sospecha que los BRICS quieren rivalizar con el dólar a partir de la creación de una divisa internacional. Mientras que los receptores de estas medidas estiman que el gobierno americano los incentiva a reducir la dependencia de Estados Unidos buscando nuevos socios o reforzando alianzas incluso cuando sus agendas nacionales difieran de las de sus socios o incluso sufran desconfianza y antagonismos de larga data como en el caso de China e India.
Lo que está sucediendo y se verá en el futuro cercano es la ampliación de acuerdos comerciales bilaterales en moneda nacional y la compra de oro por sus bancos centrales para reducir la dependencia del dólar. Esto no significa que el dólar vaya a ser destronado, se mantendrá como divisa dominante, pero sí cabe esperar que los sistemas de liquidación paralelos (en yuanes, rupias y rublos) crezcan en los próximos años, según precisa el medio citado a partir de las fuentes y expertos consultados.
No basta con declarar la “muerte” de los BRICS para que esto suceda. DW se hace eco del análisis de Max Boot, publicado en The Washington Post, en el que responsabiliza al presidente Trump de una “mala praxis” y de cometer un error estratégico.
Boot señala que el presidente estadounidense está «disminuyendo el poder de Estados Unidos al unir perversamente a los amigos de Estados Unidos con nuestros enemigos». La sentencia hace referencia a cómo las medidas de Trump están uniendo y alineando estrechamente a Brasil, Sudáfrica e India con China y Rusia.
De hecho, Narendra Modi visitó China en días pasados, tras siete años sin pisar ese territorio. Mientras que Vladimir Putin busca reactivar el diálogo entre los tres miembros más grandes de los BRICS para, por un lado, apuntalar un contrapeso más fuerte de cara a Occidente y, por el otro, procurar un diálogo más fluido que, eventualmente, coadyuvaría en la parcial distensión de vieja data entre China e India, indica el medio alemán. No obstante, India mantiene una gran dependencia tecnológica de Estados Unidos y sus exportaciones a ese país son muy superiores que a China y a Rusia.
Aunque la desconfianza de India hacia China no desaparecerá por diferentes razones -que van desde la incidencia del mercado chino ‘barato’ que afecta a la industria india o las relaciones de China con enemigos de India, Pekín mantiene una sólida relación con Pakistán, un país con el que India tiene conflicto-, lo cierto es que hay avances en la relación bilateral. India ya ha retomado los vuelos directos con China, relajó las restricciones de visas y ha mantenido conversaciones con fines comerciales.