Lula busca una respuesta común de los BRICS frente a la guerra comercial de EE. UU.

14 août 2025 - 18:59

La guerra comercial abierta por Washington ha llevado a Lula da Silva a mover fichas en el tablero geopolítico. El presidente brasileño quiere que los BRICS transformen la presión arancelaria en una oportunidad para reconfigurar el comercio global, reducir la hegemonía del dólar y estrechar vínculos entre economías emergentes.

Río de Janeiro. Luiz Inácio Lula da Silva está articulando una estrategia conjunta de los BRICS para responder a la guerra comercial abierta por Estados Unidos. Aunque hasta ahora las reacciones han sido moderadas, el presidente brasileño cree que este pulso puede, a largo plazo, fortalecer los intercambios entre las economías emergentes.

En la última semana, el líder progresista conversó por teléfono con Narendra Modi (India), Vladímir Putin (Rusia) y Xi Jinping (China), y anunció que hará lo propio con los jefes de Estado de Sudáfrica, Indonesia y otros miembros del bloque. «Vamos a organizar una teleconferencia para discutir qué podemos hacer para mejorar la situación de todos los países afectados por la decisión de Estados Unidos de elevar los aranceles a todos sus socios», afirmó.

Lula insiste en que el diálogo y los acuerdos preferenciales pueden permitir que los BRICS —que concentran el 39 % del PIB mundial y casi la mitad de la población del planeta— ayuden a restablecer el multilateralismo en el comercio internacional. «Es la forma que tenemos de buscar alternativas para que Estados Unidos entienda que la democracia, el respeto comercial y el multilateralismo valen para nosotros y tienen que valer para ellos», subrayó.

Hasta el momento, Lula ha recibido mensajes de apoyo ante el arancel adicional del 50 % impuesto a productos brasileños —el más alto anunciado por Washington— y compromisos de defensa del multilateralismo, aunque sin medidas concretas. Sus pares se han comprometido a «identificar nuevas oportunidades de negocios» entre las economías emergentes, una articulación que, según analistas, puede reconfigurar los flujos comerciales globales a largo plazo.

«Esto no ocurre de un día para otro. Harán falta muchas negociaciones y acuerdos diplomáticos, pero es posible, en meses o años, abrir caminos para los productos que dejarán de enviarse a Estados Unidos porque la elevación de aranceles hará inviable su exportación», señaló a EFE Paulo Ramírez, analista político y profesor de la universidad ESPM.

China ya es, desde hace años, el principal socio comercial de Brasil y destino de cerca del 30 % de sus exportaciones, frente al 12 % que va a EE. UU. Según patronales brasileñas, las negociaciones podrían permitir que países como China, Vietnam e Indonesia absorban la carne que dejará de enviarse al mercado estadounidense, y que China e India compren más café brasileño. «En lugar de lamentarnos por lo que perdimos, tenemos que buscar ganar en otro lugar. El mundo es grande y quiere hacer negocios con Brasil», sostuvo Lula.

El mandatario volvió a defender esta semana la idea de que los BRICS adopten una moneda común para el comercio interno como alternativa al dólar, propuesta que ya motivó advertencias de Donald Trump sobre nuevos aumentos arancelarios. «No podemos depender del dólar, que es moneda de un único país asumida como moneda del mundo. Es importante, pero podemos discutir en los BRICS la necesidad de otra moneda para comerciar entre nosotros», dijo Lula, convencido de que vale la pena ponerla a prueba. «Si lo intentamos y fracasamos, admitiré que estaba equivocado».

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