Donald Trump ha ofrecido públicamente a Dana White, uno de sus aliados más cercanos, la portavocía presidencial. La propuesta, acompañada de una insólita invitación a incorporar a campeones de artes marciales, llega tras la derrota republicana en las elecciones legislativas. CNN asegura que White ha rechazado el ofrecimiento, aunque ambos tienen previsto reunirse el lunes.
Donald Trump ha vuelto a sorprender con una propuesta que difumina las fronteras entre la comunicación política y el espectáculo. El presidente estadounidense anunció el sábado 7 de noviembre que había ofrecido a Dana White, máximo responsable de la organización de artes marciales mixtas UFC, convertirse en el nuevo portavoz de la Casa Blanca.
El anuncio, publicado en Truth Social, no ha desembocado en un nombramiento oficial. Tampoco está claro hasta qué punto se trata de una propuesta formal o de una provocación política deliberada.
Campeones de combate para defender a la Administración
Trump describió a White como un luchador y un guerrero formidable, y aseguró que sería un portavoz excepcional. Pero fue más allá: sugirió que incorporase como asistentes a seis figuras de las artes marciales mixtas, entre ellas Khabib Nurmagomedov, Islam Makhachev, Daniel Cormier y Amanda Nunes.
El presidente justificó esta peculiar iniciativa afirmando que necesitaba personas capaces de defender a su Administración frente a lo que denominó la «izquierda lunática».
La declaración plantea interrogantes sobre el papel que Trump atribuye a la portavocía presidencial, una función institucional encargada de informar sobre las decisiones del Ejecutivo y responder a las preguntas de los periodistas.
Una propuesta sin aceptación confirmada
La reacción de White ha contribuido a alimentar la incertidumbre. El empresario difundió en Instagram una imagen que lo mostraba ante el atril de prensa de la Casa Blanca, acompañada de un mensaje alusivo al comienzo de una nueva etapa. La fotografía era una composición generada mediante inteligencia artificial, no una imagen de su incorporación al Gobierno.
Posteriormente, White anunció que se reuniría con Trump el lunes 9 de noviembre en Washington.
Sin embargo, CNN informó, citando una fuente conocedora de las conversaciones, de que el dirigente deportivo había rechazado la oferta. Otro colaborador presidencial sostuvo que Trump estaba bromeando.
La Casa Blanca busca recuperar el control de su comunicación
La iniciativa llega en un momento especialmente delicado para la Administración estadounidense. El Partido Republicano acaba de perder el control de ambas cámaras del Congreso en las elecciones de mitad de mandato.
La portavocía de la Casa Blanca permanece vacante desde la salida de Katie Zacharia, que ocupó el cargo apenas cinco días de trabajo después de sustituir a Karoline Leavitt.
La relación entre Trump y White se remonta a más de dos décadas. El empresario ha respaldado públicamente al presidente en varias campañas electorales y participó en las convenciones republicanas de 2016, 2020 y 2024.
Más allá de su posible desenlace, el episodio ilustra una característica recurrente de la comunicación de Trump: convertir anuncios políticos en acontecimientos mediáticos y mantener la atención pública mediante declaraciones que oscilan entre la provocación y la decisión institucional.