Marlaska viaja a Mauritania mientras los cayucos ya zarpan desde Senegal

04 novembre 2026 - 07:49

Siete personas mueren en una neumática rescatada al nordeste de Lanzarote en pleno repunte de la ruta canaria. Las llegadas del último mes superan las 5.000, un 320% más que hace un año, y casi todas parten ya de Senegal y Gambia. El ministro del Interior visita el país que mejor ha cumplido el encargo europeo de contención, mientras el Gobierno canario denuncia que su petición de un plan extraordinario sigue sin respuesta.

La ruta canaria, la más letal del mundo, vuelve a contar muertos. El buque Guardamar Urania, de Salvamento Marítimo, rescató a las 5.26 del lunes una embarcación neumática con 132 personas a bordo a unos 150 kilómetros al nordeste de Lanzarote. El organismo constató la presencia de dos cadáveres y los supervivientes relataron que durante la travesía habían arrojado al mar otros cinco cuerpos. Los ocupantes desembarcaron en Arrecife poco después de las nueve de la mañana. No fue el único rescate de la jornada. Otras tres embarcaciones con 130 hombres de origen magrebí llegaron a la misma isla en las horas siguientes.

El fin de semana confirmó una tendencia que las cifras ya anticipaban. Más de 5.000 personas alcanzaron el archipiélago en el último mes, un 320% más que en octubre de 2025, y once de ellas murieron en el intento. Desde el sábado han llegado más de 660 personas en al menos seis embarcaciones. Otro cayuco con 19 personas de origen subsahariano atracó el lunes por la tarde en El Hierro, la isla que concentra el mayor número de llegadas. El otoño debilita los vientos alisios y reduce el oleaje, lo que favorece las salidas de embarcaciones precarias desde África Occidental.

Contención que desplaza la ruta

En este contexto, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, viaja hoy a Mauritania. Se reunirá con el presidente del país, Mohamed Cheij el Ghazouani, tras entrevistarse con su homólogo y con el responsable de Defensa. El destino resulta llamativo. Según datos a los que ha tenido acceso La Vanguardia, solo una de las 52 embarcaciones llegadas a Canarias en octubre partió de costas mauritanas. En enero de 2024, cuando Pedro Sánchez viajó de urgencia a Nuakchot, ocho de cada diez procedían de allí. Ahora el 75% sale de Senegal y Gambia, y el 21% de Marruecos, desde las costas saharauis.

Mauritania ha recibido en los últimos años cuantiosas ayudas para contener la presión migratoria que sufre desde Mali, y sigue colaborando con Europa. El endurecimiento de su control fronterizo, documentado por organizaciones como Human Rights Watch, que denuncian violaciones de derechos humanos, no ha cerrado la ruta. La ha empujado hacia el sur. Los cayucos parten ahora desde puntos más alejados del archipiélago, con travesías más largas y más mortíferas. La externalización de fronteras que Europa presenta como solución traslada el riesgo a otras costas sin eliminarlo.

Las explicaciones del repunte divergen. El Gobierno sostiene que no ha detectado ningún indicio de que Marruecos, Senegal o Gambia hayan dejado de colaborar con España. Fuentes de Extranjería apuntan, sin embargo, a que las autoridades policiales de Dakar han bajado la guardia. Desde Canarias añaden otro factor. La entrada en vigor del pacto europeo de inmigración, con medidas más duras a corto plazo, estaría acelerando ahora los desplazamientos.

Una acogida desbordada

La presión se nota sobre todo en el sistema de protección de menores. Canarias está formalmente en contingencia migratoria desde agosto de 2025, cuando sus centros de acogida para menores triplicaban su capacidad ordinaria. Ese es el indicador que utiliza el Gobierno central para activar el reparto obligatorio entre comunidades autónomas. La previsión era salir de esa situación en un año. No se ha cumplido y el repunte aleja esa posibilidad. Solo en octubre llegaron al archipiélago 1.076 adolescentes sin amparo familiar, la mayoría senegaleses y gambianos.

El sistema canario atiende hoy a 2.704 menores no acompañados con una capacidad ordinaria de 782 plazas. Las derivaciones a la Península continúan pese a la oposición pública de las comunidades gobernadas por el Partido Popular (PP) y Vox. Esa resistencia choca con un reparto que la norma establece como obligatorio y que responde a una situación de emergencia acreditada.

Canarias pide un plan que no llega

El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, reaccionó a la tragedia de Lanzarote con un mensaje en X. «Se están cumpliendo las peores previsiones», escribió. El dirigente nacionalista recordó que no son las primeras muertes de los últimos días y lamentó que su Ejecutivo siga «sin respuestas del Gobierno de España». También advirtió de que el Estado no puede «seguir llegando tarde» ni dejar a las islas solas ante un drama humanitario.

El 29 de octubre, Clavijo envió una carta a Sánchez con seis medidas urgentes. Entre ellas figuraban la convocatoria extraordinaria de la Junta de Seguridad Canarias-Estado, un plan de contingencia con refuerzo de Salvamento Marítimo y de la atención sanitaria de emergencia, más recursos operativos y financieros y una mayor implicación de la Unión Europea (UE) en el reparto de responsabilidades. Planteaba además una iniciativa diplomática con Marruecos, Mauritania, Senegal y Gambia para «intensificar la cooperación con los países africanos de origen y tránsito». Su entorno asegura que la Moncloa no ha respondido.

La visita de Marlaska pone así el foco en un país desde el que ya apenas salen embarcaciones, mientras la mayoría de los cayucos zarpa varios cientos de kilómetros más al sur. El último trimestre del año mantiene el Atlántico en las condiciones más favorables para la navegación. Nadie sabe cuánto durará esa calma ni cuántas vidas más costará.

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