La cantante, compositora, actriz y filántropa estadounidense Dolly Parton murió a los 80 años en Nashville. Autora de clásicos como “Jolene”, “9 to 5” e “I Will Always Love You”, deja una obra que desbordó las fronteras del country y una trayectoria marcada también por su compromiso con la educación y las comunidades más vulnerables.
Dolly Parton, una de las figuras más reconocibles y queridas de la música estadounidense, murió este martes en Nashville a los 80 años, según anunció su familia. La artista falleció pacíficamente, aunque sus allegados no precisaron la causa de la muerte. La familia celebrará, por deseo de la cantante, una ceremonia privada.
Su sobrino Brian Seaver fue el encargado de comunicar la noticia mediante un vídeo difundido en las redes sociales de la artista. Con ella desaparece una figura que convirtió su voz, su sentido del humor y una imagen deliberadamente extravagante en símbolos reconocibles para varias generaciones.
Nacida el 19 de enero de 1946 en una familia humilde de doce hermanos, en las montañas de Tennessee, Dolly Rebecca Parton transformó su infancia rural en una fuente inagotable de canciones. La pobreza, la vida familiar, la fe, el amor, el trabajo y la dignidad de las mujeres atravesaron una obra que combinó sencillez narrativa y una extraordinaria precisión emocional.
Su carrera profesional despegó en Nashville durante la década de 1960. En 1967 publicó su primer álbum, Hello, I’m Dolly, inicio de una trayectoria de casi siete décadas. Parton escribió más de 3.000 canciones y vendió más de 100 millones de discos en todo el mundo, según los balances recogidos tras su muerte por Reuters.
“Jolene”, publicada en 1973, se convirtió en una de las canciones más versionadas del repertorio estadounidense. “9 to 5”, compuesta para la película del mismo título, trascendió el cine hasta convertirse en un himno sobre las frustraciones de las mujeres trabajadoras.
También fue autora de “I Will Always Love You”, que ella misma grabó en 1974 y que alcanzaría una dimensión planetaria años más tarde en la voz de Whitney Houston. El éxito de aquella versión permitió descubrir hasta qué punto la escritura de Parton podía abandonar el universo del country sin perder su fuerza emocional.
Su personalidad pública, construida a partir de pelucas, pedrería, vestidos brillantes y una ironía constante sobre su propia apariencia, ocultaba a una empresaria y compositora que controló cuidadosamente su carrera. Dolly Parton hizo de la exageración estética una forma de libertad y evitó que la industria musical la redujera al papel decorativo que con frecuencia reservaba a las cantantes.
También desarrolló una destacada carrera cinematográfica, con películas como 9 to 5 y Steel Magnolias, y creó Dollywood, el parque temático que se convirtió en uno de los principales motores turísticos y laborales de su región natal.
Pero su legado no se limita a los escenarios. A través de su programa Imagination Library, impulsó durante décadas la distribución gratuita de libros entre niños. También financió iniciativas educativas, ayudó a víctimas de incendios y desastres naturales y donó un millón de dólares a la investigación que contribuyó al desarrollo de una vacuna contra la covid-19.
Parton recibió once premios Grammy y numerosos reconocimientos musicales y humanitarios. Su capacidad para conectar con públicos social y políticamente muy diferentes la convirtió en una de las pocas celebridades estadounidenses capaces de atravesar las divisiones culturales del país.
Su marido, Carl Dean, con quien estuvo casada durante casi seis décadas, había fallecido en marzo de 2025. Pese a los problemas de salud que la obligaron a cancelar sus últimos compromisos, la cantante continuó trabajando y hablando de nuevos proyectos.
Dolly Parton deja mucho más que un repertorio de grandes éxitos. Deja la historia de una niña pobre de los Apalaches que aprendió a narrar su propio mundo y acabó consiguiendo que millones de personas se reconocieran en él.
La reina del country se ha ido, pero su promesa más célebre permanece intacta: siempre la amaremos.