La cantante galesa Bonnie Tyler, una de las voces más reconocibles del pop y el rock de los años ochenta, ha fallecido a los 75 años en un hospital de Portugal, según confirmaron este jueves su familia y su equipo.
«La familia y el equipo de Bonnie están profundamente consternados al anunciar que Bonnie falleció inesperadamente anoche en un hospital de Portugal como consecuencia de la enfermedad por la que estaba siendo tratada», señalaron sus allegados en un comunicado, en el que pidieron respeto a su privacidad.
La artista permanecía ingresada tras haber sido sometida, el pasado mes de mayo, a una operación intestinal de urgencia en Faro, ciudad del sur de Portugal donde tenía una residencia. Tras la intervención fue inducida a un coma y trasladada a cuidados intensivos. A mediados de junio, su familia informó de que había salido del coma, aunque su estado continuaba siendo grave y su recuperación avanzaba lentamente.
Nacida como Gaynor Hopkins el 8 de junio de 1951 en Skewen, en el sur de Gales, Bonnie Tyler alcanzó la fama internacional gracias a su potente e inconfundible voz ronca, convertida en una de las señas de identidad de la música popular de las últimas décadas.
Su carrera comenzó a despegar a finales de los años setenta con canciones como «Lost in France» e «It’s a Heartache», esta última convertida en un éxito a ambos lados del Atlántico.
La consagración mundial llegó en 1983 con «Total Eclipse of the Heart», una balada épica escrita y producida por Jim Steinman que encabezó las listas internacionales y se convirtió en uno de los grandes himnos del pop de los años ochenta.
Un año después, Tyler volvió a cosechar un éxito mundial con «Holding Out for a Hero», canción incluida en la banda sonora de la película Footloose y posteriormente recuperada por numerosas producciones cinematográficas y televisivas.
A lo largo de más de cinco décadas de trayectoria, la cantante publicó numerosos álbumes, realizó giras internacionales y mantuvo una especial popularidad en Europa. En 2013 representó al Reino Unido en el Festival de Eurovisión con la canción «Believe in Me».
Su carrera fue reconocida con tres nominaciones a los premios Grammy y con la distinción de Miembro de la Orden del Imperio Británico por su contribución a la música.
Con su voz áspera, poderosa y cargada de emoción, Bonnie Tyler convirtió el desamor, la épica y la búsqueda de esperanza en canciones que trascendieron generaciones. Su muerte pone fin a una de las trayectorias más singulares y reconocibles del pop-rock internacional.