La Organización Meteorológica Mundial advierte que existe un 75 % de probabilidades de que el planeta supere temporalmente el umbral crítico de 1,5 ºC antes de 2030. El informe confirma una aceleración del calentamiento global y alerta sobre impactos cada vez más severos en el clima mundial.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) lanzó este jueves una nueva advertencia sobre la aceleración del calentamiento global: el planeta se dirige hacia un quinquenio marcado por temperaturas “récord o casi récord”, en una dinámica que consolida la entrada en una fase climática cada vez más inestable y extrema.
El nuevo boletín climático anual y decenal de la OMM, elaborado junto al Servicio Meteorológico del Reino Unido y otros trece centros científicos internacionales, estima que existe un 75 % de probabilidades de que la temperatura media mundial supere temporalmente el umbral de 1,5 ºC respecto a los niveles preindustriales entre 2026 y 2030.
La agencia de Naciones Unidas considera además “muy probable” —con un 86 % de posibilidades— que al menos uno de los próximos cinco años supere el récord absoluto registrado en 2024, considerado hasta ahora el año más cálido desde el inicio de las mediciones modernas.
Más allá de las estadísticas, el informe confirma una tendencia que ya ha dejado de pertenecer al terreno de las proyecciones futuras: el cambio climático se ha convertido en una realidad estructural que transforma de manera progresiva la economía, la agricultura, la disponibilidad de agua, la seguridad alimentaria y la estabilidad social en numerosos países.
Los expertos atribuyen esta evolución al impacto persistente de las emisiones humanas de gases de efecto invernadero, combinado con la posible reaparición del fenómeno climático de El Niño a finales de 2026.
“Las previsiones apuntan a una preocupante evolución hacia condiciones similares a El Niño, especialmente en 2027 y 2028”, explicó Leon Hermanson, principal autor del informe.
El Niño, asociado al calentamiento anormal de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial, altera los patrones climáticos mundiales y suele provocar olas de calor más intensas, sequías prolongadas, lluvias torrenciales e incendios forestales de gran magnitud en diferentes regiones del planeta.
Según la OMM, las temperaturas medias mundiales podrían situarse entre 1,3 ºC y 1,9 ºC por encima de la media registrada entre 1850 y 1900, utilizada como referencia preindustrial.
Aunque el Acuerdo de París fija como objetivo evitar que el calentamiento global supere los 1,5 ºC y, en todo caso, los 2 ºC a largo plazo, la ONU advierte que las superaciones temporales de esos límites serán cada vez más frecuentes conforme avance el calentamiento del sistema climático.
El informe dedica especial atención al Ártico, donde el aumento de temperaturas continúa avanzando a un ritmo muy superior a la media planetaria. Durante los próximos inviernos boreales, algunas zonas árticas podrían registrar temperaturas cercanas a 2,8 ºC por encima de la media observada entre 1991 y 2020.
La reducción progresiva del hielo marino en regiones como los mares de Barents, Bering y Ojotsk refleja, según los científicos, una transformación acelerada del ecosistema polar, con consecuencias directas sobre el equilibrio climático global y la circulación atmosférica.
La ONU prevé igualmente un aumento de las precipitaciones en las latitudes altas del hemisferio norte, mientras otras regiones podrían enfrentarse a fenómenos meteorológicos extremos más frecuentes y destructivos.
El nuevo informe de la OMM llega además en un contexto de creciente presión internacional sobre los gobiernos, acusados por organizaciones ecologistas y parte de la comunidad científica de actuar con lentitud frente a una crisis climática que ya impacta de manera directa sobre millones de personas en todo el mundo.