La encuesta preelectoral, elaborada con 8.017 entrevistas realizadas entre el 10 y el 18 de abril, sitúa al Partido Popular en el 43,6% del voto estimado y 55 escaños en el Parlamento regional, el umbral exacto de la mayoría absoluta. El Partido Socialista Obrero Español sube levemente hasta 31 diputados bajo la candidatura de María Jesús Montero, mientras que Vox cae más de tres puntos y pierde su papel como aliado necesario para gobernar.
El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) publicó este viernes su encuesta preelectoral para las elecciones al Parlamento de Andalucía del 17 de mayo con dos datos destacados: la proyección de mayoría absoluta para el Partido Popular (PP) y el desplome de Vox. El sondeo, elaborado a partir de 8.017 entrevistas realizadas entre el 10 y el 18 de abril, sitúa al PP en el 43,6% del voto estimado y 55 escaños, exactamente el umbral que marca la mayoría absoluta en un parlamento de 109 diputados, el mayor de entre todos los autonómicos españoles.
El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) de María Jesús Montero ocuparía la segunda posición con el 25,8% del voto y 31 escaños, uno más que los 30 con los que Juan Espadas cerró la legislatura anterior, lo que le permite evitar su peor resultado histórico pero sin acercarse a ninguna alternativa de gobierno. Vox quedaría tercero con el 10,3% y 13 diputados, seguido de Adelante Andalucía, la formación encabezada por José Ignacio García, con el 8,5% y seis escaños, y de Por Andalucía, la coalición de Izquierda Unida (IU), Sumar y Podemos, con el 6,9% y cuatro diputados.
Vox: el retroceso que libera a Moreno de la ultraderecha
El retroceso más pronunciado del sondeo es el de Vox, que cae hasta el 10,3% del voto, más de tres puntos por debajo del 13,8% que obtuvo Macarena Olona en las autonómicas de 2022, cuando el partido logró 14 escaños. Santiago Abascal ha intensificado su presencia en Andalucía durante las últimas semanas con actos en los que ha defendido la denominada prioridad nacional en el acceso a las ayudas públicas, la misma medida que Vox ha impuesto como condición de gobierno en otras comunidades. El CIS otorga al partido su horquilla de incertidumbre más amplia: entre ocho y 17 parlamentarios, con 13 como resultado más probable.
De cumplirse este escenario, Moreno podría renovar la presidencia de la Junta sin necesitar el respaldo de la ultraderecha. La proyección contrasta con la situación de Extremadura, Aragón o Castilla y León, donde el PP firmó acuerdos con Vox que incluyeron precisamente esa prioridad nacional, una medida que subordina el acceso a determinadas prestaciones públicas a criterios de residencia prolongada y que ha desencadenado impugnaciones ante los tribunales. El candidato popular ha mantenido sistemáticamente una distancia discursiva respecto a las posiciones de Abascal, capital que podría conservar si la aritmética le permite gobernar en solitario.
El PSOE contiene el daño pero no disputa el poder
La posición de María Jesús Montero en el barómetro es de resistencia, no de alternativa. El CIS la sitúa 17,8 puntos por detrás del PP, con una valoración de 3,84 sobre 10 entre los encuestados, la más baja de los candidatos con representación parlamentaria. Solo el 20,7% de los andaluces la prefiere como presidenta de la Junta, frente al 43,8% que elige a Juanma Moreno. La sanidad continúa siendo el principal problema señalado por los ciudadanos de la comunidad, un terreno en el que Montero ha centrado buena parte de su campaña pero sin lograr traducirlo en intención de voto.
El panorama que refleja la encuesta favorece la lectura de un ciclo consolidado. El 41,9% de los andaluces valora la gestión del Gobierno autonómico como buena o muy buena, frente a un 29,5% que la considera mala o muy mala. El 53,3% de los encuestados califica de positiva la situación general en la comunidad. En este contexto, el PSOE afronta la dificultad estructural de articular un discurso de cambio en un electorado en el que la percepción del balance autonómico es mayoritariamente favorable a quien aspira a continuar al frente de la Junta.
El sorpaso en la izquierda y la estrategia de García
A la izquierda del PSOE, el sondeo certifica el adelantamiento de Adelante Andalucía sobre Por Andalucía: García obtendría el 8,5% del voto y seis escaños, frente al 6,9% y cuatro diputados de la coalición de Antonio Maíllo. La diferencia tiene un componente geográfico relevante: en Cádiz y Sevilla, Adelante quedaría incluso por delante de Vox en intención de voto, convirtiéndose en la tercera fuerza en esas provincias. El candidato ha vinculado este avance a una estrategia de disputa territorial explícita: su objetivo declarado es «disputarle el voto de la clase trabajadora a Vox».
La formación de García aspira a consolidar su escaño en Málaga y a afianzar la representación ya obtenida en Sevilla y Cádiz. El propio candidato, segundo en valoración entre todos los líderes con un 4,74 sobre 10, ha rebajado sin embargo las expectativas que genera el barómetro: «No tenemos nada que celebrar, tenemos que superar a Vox», ha subrayado al valorar las perspectivas del sondeo. Por Andalucía, en cambio, afrontaría con dificultades el mantenimiento de sus cuatro escaños actuales en provincias como Málaga, donde se situaría en el umbral de representación.
La interpretación de estos resultados exige una cautela que el propio historial del CIS justifica. En las autonómicas de 2022, el instituto proyectaba al PP entre 47 y 49 escaños y el resultado real fue 58, nueve más que el límite superior de la horquilla. El organismo también sobreestimó a Vox, al que dio entre 17 y 21 diputados cuando obtuvo 14. La encuesta actual sitúa al PP en una horquilla de 51 a 59 escaños, lo que implica que, en el escenario menos favorable para los populares, Moreno podría no alcanzar la mayoría absoluta. La campaña oficial arranca la próxima semana.