Las tecnológicas ya despidieron a casi 100.000 personas en lo que va del año: la otra cara de la IA

14 juillet 2025 - 12:45

Las grandes compañías tecnológicas viven una transformación tan acelerada como inquietante. A medida que la inteligencia artificial (IA) se consolida como núcleo de sus operaciones, miles de empleos están desapareciendo en silencio. Según el informe Final Round of AI, unas 94.000 personas del sector han sido despedidas en 2025, muchas de ellas sustituidas por sistemas automatizados o desplazadas por una nueva estrategia de inversiones centrada en la IA.

Microsoft encabeza la lista con más de 17.000 recortes, incluidos 9.100 tan solo en julio, lo que equivale al 4 % de su fuerza laboral. La compañía lo atribuye a un proceso de realineación interna que busca “mayor eficiencia” en áreas donde la IA ya puede asumir funciones anteriormente humanas. Los despidos coinciden con el anuncio de ahorros por más de 430 millones de euros gracias al uso de sistemas automatizados, y con un trimestre que reportó ganancias superiores a los 22.000 millones de euros. Pese a esa rentabilidad récord, la reestructuración continúa.

Amazon, Meta, Intel y otras firmas han seguido un camino similar. Aunque muchas veces los recortes se justifican por razones de competitividad, analistas advierten que la IA está siendo utilizada como argumento para acelerar decisiones financieras que priorizan la rentabilidad inmediata. Algunas tareas ya son asumidas por algoritmos, otras son eliminadas para redirigir recursos a proyectos de machine learning, big data o servicios en la nube.

En América Latina, aunque el impacto directo es menor, comienzan a sentirse los efectos colaterales. Empresas tercerizadas que ofrecen soporte a gigantes tecnológicos han empezado a reducir personal, especialmente en México, Brasil y Colombia. A la precariedad de los contratos se suma la falta de políticas públicas para enfrentar esta ola de automatización. Expertos advierten que el mayor riesgo para la región no es la IA en sí misma, sino la ausencia de estrategias para reconvertir los perfiles laborales afectados.

El avance de la IA es irreversible, pero su implementación no debe ser excusa para recortar sin transparencia ni alternativas. Las decisiones de hoy definirán si el trabajo del futuro será más justo, más creativo y más humano, o simplemente más barato.

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