El arte de saborear la vida: entre los pequeños placeres y las grandes personas

21 juin 2025 - 11:42

Una meditación serena sobre la vida simple, inspirada en un texto de Ángeles Caso

 

«En este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de un amor y la compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas.

Por lo demás, podría comer papas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila. También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago gusto con todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar de menos a los que se fueron sin que importe la suerte de haberlos tenido a mi lado. No dejar de sorprenderme de nada.

Seguir llorando cada vez que algo me asombra, me recuerda, me golpea de ninguna tontería. Que el día no sea un mero trámite. No dejar de escribir en mi diario. No dejar de soñar. Que me dé tiempo de esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera por aquí.

Sólo quiero eso«. 

Ángeles Caso*

En un mundo marcado por el ruido, la prisa y la obsesión por el éxito, este texto de la escritora española Ángeles Caso nos invita a detenernos y preguntarnos: ¿qué es lo verdaderamente esencial? En “En este momento de mi vida”, Caso no aspira a lo extraordinario, sino a lo íntimo. No pide riquezas ni viajes, sino la risa compartida, el recuerdo de los que ya no están, el consuelo de una voz amiga antes de dormir.

Este fragmento es un manifiesto a favor de lo simple, una reivindicación de la ternura cotidiana y de la serenidad como forma de resistencia ante la brutalidad del mundo. Quien ha aprendido a disfrutar de un rayo de sol, del canto de un pájaro o del silencio cómplice de una mirada, ha comprendido que la felicidad no suele venir envuelta en fuegos artificiales.

En América Latina, en España y en África hispanohablante, muchos vivimos en contextos donde el sufrimiento y la precariedad nos arrebatan a menudo lo superfluo. Pero tal vez eso mismo nos ha enseñado a valorar lo que no tiene precio: la presencia de los demás, la paz de conciencia, la dignidad de una vida simple.

Caso nos recuerda que la vida tiene sentido cuando aprendemos a dosificarla. No siempre en grandes gestas, sino en los gestos pequeños y los vínculos verdaderos. Como dice al final de su texto: “Sólo quiero eso”. Quizás, solo eso —un poco de amor, algo de paz, una pizca de belleza— sea suficiente.

Sobre la autora

 

Ángeles Caso (Gijón, 1959) es escritora, periodista, traductora y editora. Licenciada en Geografía e Historia, especializada en Historia del Arte, inició su trayectoria como presentadora en TVE antes de centrarse en la escritura. Fue finalista del Premio Planeta en 1994 y lo ganó en 2009 con Contra el viento. Su obra, que combina novela, ensayo y biografía, destaca por su sensibilidad hacia la memoria, el exilio, la dignidad femenina y los pequeños gestos de la vida cotidiana.

Ha trabajado en medios como Radio Nacional de España, Cadena SER y Televisión Española, y ha estado vinculada a instituciones culturales como la Fundación Príncipe de Asturias. Es autora de proyectos que recuperan el legado de mujeres artistas, como Ellas mismas, Grandes maestras y Las desheredadas. Dirige su propia editorial, La Letra Azul, desde donde impulsa obras censuradas o invisibilizadas. También ha traducido a Emily Brontë, Madame Roland y Choderlos de Laclos.

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