El Nobel de Física celebra el extraño poder del efecto túnel cuántico

07 octobre 2025 - 15:15

El británico John Clarke, el francés Michel H. Devoret y el estadounidense John M. Martinis recibieron este martes el Premio Nobel de Física por investigaciones que llevaron la mecánica cuántica del laboratorio al mundo tangible. El jurado distinguió al trío “por el descubrimiento del efecto túnel cuántico macroscópico y la cuantización de la energía en un circuito eléctrico”, un hallazgo que abrió la puerta a las futuras tecnologías cuánticas.

El efecto túnel, fenómeno por el cual una partícula puede atravesar una barrera aparentemente infranqueable, parecía hasta hace unas décadas un misterio reservado a la escala subatómica. Sin embargo, los experimentos de los años ochenta mostraron que ese mismo comportamiento podía hacerse visible en sistemas macroscópicos construidos con superconductores. La paradoja se volvió tangible: lo imposible a escala clásica era real en el mundo cuántico.

La Academia Sueca de Ciencias subrayó que estos avances no fueron un simple logro experimental, sino un paso decisivo hacia aplicaciones concretas como la criptografía cuántica, los sensores ultrafinos o los ordenadores de próxima generación. El propio Clarke, de 83 años, confesó su sorpresa al recibir la noticia: nunca pensó que aquellos trabajos iniciales pudieran acabar reconociéndose como la base de un Nobel.

Más allá de la física teórica, el anuncio recordó que gran parte de la tecnología cotidiana se apoya en principios cuánticos. Clarke lo ejemplificó con sencillez: estaba respondiendo a las preguntas de los periodistas a través de un teléfono celular, dispositivo que no existiría sin esos descubrimientos.

El Nobel de Física confirma así que la mecánica cuántica, con más de un siglo de historia, sigue ofreciendo giros inesperados. En palabras de Olle Eriksson, presidente del comité de selección, “es maravilloso comprobar cómo esta disciplina continúa siendo a la vez sorprendente y útil”.

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