Ginebra — El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, advirtió este lunes de que los derechos humanos están sufriendo «un ataque a gran escala en todo el mundo», en un contexto marcado —según dijo— por la erosión del Estado de derecho y la imposición creciente de la fuerza como mecanismo de poder.
Durante la apertura de la primera sesión de 2026 del Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, Guterres afirmó que el sistema internacional atraviesa una etapa de fuerte presión, donde los principios fundamentales que sustentan el orden multilateral se ven debilitados por conflictos prolongados, tensiones geopolíticas y un aumento de las vulneraciones de derechos fundamentales.
El responsable de Naciones Unidas alertó de que, en numerosos casos, quienes protagonizan estas prácticas son precisamente «aquellos que ostentan el mayor poder», en una clara referencia a gobiernos y actores con influencia global. Sin citar países concretos, insistió en la necesidad de reforzar la cooperación internacional y proteger los mecanismos multilaterales como garantía frente a los abusos.
El Consejo de Derechos Humanos inicia así un nuevo ciclo de sesiones en un escenario internacional especialmente complejo, marcado por guerras abiertas, crisis humanitarias y debates crecientes sobre libertades fundamentales, vigilancia digital y protección de civiles.
El mensaje de Guterres buscó también recordar que la defensa de los derechos humanos no puede separarse de la estabilidad global, advirtiendo de que la impunidad y la ley del más fuerte terminan alimentando nuevas crisis y profundizando las desigualdades.