La FIFA trató este miércoles de contener la mayor crisis interna que atraviesa en los últimos años al expresar su «pleno apoyo» al presidente Gianni Infantino, al tiempo que reconoció errores en la gestión del proyecto que pretendía abrir parte de las actividades comerciales del organismo a inversores privados.
La decisión fue adoptada tras una reunión extraordinaria celebrada en el Complejo Mohammed VI de Salé, sede africana de la FIFA, donde los principales responsables del organismo intentaron rebajar la tensión generada por la polémica iniciativa FIFA Forward Enterprise (FFE), retirada oficialmente la semana pasada tras una fuerte contestación interna e internacional.
En un comunicado difundido al término del encuentro, la FIFA admitió que la filtración del proyecto y la forma en que fue presentado provocaron un profundo malestar entre las federaciones miembros y reconoció que el proceso «debería haberse gestionado de otra manera».
La organización pidió disculpas por los errores cometidos y aseguró que el proyecto ha quedado definitivamente descartado. Al mismo tiempo, los miembros presentes del Consejo reafirmaron su respaldo a Infantino, recordando que es el único dirigente elegido directamente por las 211 asociaciones nacionales que integran la FIFA.
Una crisis que cuestiona el modelo de gobernanza
La controversia comenzó a finales de julio, cuando trascendió la intención de crear una empresa independiente encargada de gestionar los activos comerciales de la FIFA, incluidos los derechos vinculados a la Copa del Mundo, con participación de capital privado.
Aunque el proyecto contemplaba que cualquier decisión definitiva fuera sometida a la aprobación del Consejo y del Congreso de la FIFA, numerosas federaciones denunciaron haber sido excluidas del proceso de elaboración, alimentando las críticas sobre la concentración de decisiones en torno a la presidencia.
La oposición fue liderada por la UEFA, a la que posteriormente se sumó la Concacaf, obligando finalmente a la FIFA a retirar la iniciativa antes incluso de que pudiera debatirse formalmente.
Crecen las críticas dentro y fuera de la FIFA
La presión sobre Infantino no procede únicamente del exterior. En los últimos días varias figuras relevantes del propio organismo marcaron distancias con el proyecto.
El director de Desarrollo del Fútbol Mundial, Arsène Wenger, aseguró que nunca participó en la elaboración de la propuesta, mientras que el secretario general de la FIFA, Mattias Grafström, calificó el episodio de «una serie de acontecimientos lamentables» que concluyó con el abandono definitivo del plan.
A ello se sumó la dimisión del principal asesor del presidente, Carlos Cordeiro, quien manifestó públicamente su oposición a la iniciativa.
Las críticas también alcanzaron el ámbito político. El primer ministro canadiense, Mark Carney, afirmó haber perdido la confianza en Infantino y consideró que la ausencia de consultas internas sobre un proyecto de semejante alcance «debería tener consecuencias». En la misma línea se pronunció anteriormente el dirigente británico Andy Burnham.
Por su parte, la UEFA mantiene abierta la posibilidad de emprender acciones legales, mientras que la Asociación de Ligas Europeas volvió a denunciar el modelo de toma de decisiones de la FIFA y cuestionó otros proyectos impulsados por Infantino, entre ellos la ampliación del Mundial a 64 selecciones a partir de 2030.
Reelección bajo presión
Pese a la creciente contestación, Gianni Infantino continúa siendo el único candidato declarado para las elecciones presidenciales previstas en marzo de 2027, que se celebrarán en Rabat.
Hasta ahora, únicamente cuatro federaciones europeas —Finlandia, Gales, Serbia y Suecia— han retirado oficialmente su apoyo, mientras que el dirigente sigue contando con un amplio respaldo en otras confederaciones, especialmente en África, Asia y buena parte de América.
La crisis, sin embargo, ha abierto un debate sobre la gobernanza de la FIFA, la transparencia en la toma de decisiones y el equilibrio entre el desarrollo comercial del fútbol y la autonomía de sus instituciones, cuestiones que previsiblemente marcarán el futuro del organismo durante los próximos meses.