El presidente de la FIFA descarta dimitir tras la polémica por un proyecto de inversión privada que terminó retirando. Mientras la UEFA reclama explicaciones y documentos, el respaldo recuperado de Asia refuerza su posición ante las elecciones de marzo de 2027.
Gianni Infantino no contempla abandonar la presidencia de la FIFA. Pese a la crisis provocada por su intento de abrir parte del negocio comercial de las competiciones internacionales al capital privado, el dirigente suizo-italiano asegura contar con el respaldo de una abrumadora mayoría de las federaciones nacionales y mantiene su intención de presentarse a la reelección en marzo de 2027.
En una entrevista concedida a BBC Sport en Bakú, donde asiste al primer Mundial Sub-15 organizado por la FIFA, Infantino reaccionó con una risa cuando le preguntaron si había considerado dimitir. En lugar de responder directamente, apeló a la legitimidad de las 211 asociaciones integrantes del organismo y defendió que las discrepancias internas deben resolverse respetando la voluntad de la mayoría.
«Tenemos que respetar las opiniones de la inmensa mayoría», afirmó, insistiendo en que las diferencias entre dirigentes y confederaciones forman parte de la vida de una organización internacional.
El proyecto que desencadenó la crisis
La controversia estalló a finales de julio con la presentación de FIFA Forward Enterprise (FFE), una iniciativa destinada a incorporar inversión privada a una nueva estructura vinculada a los derechos comerciales de importantes competiciones de la FIFA, incluido el Mundial.
La propuesta contemplaba la cesión de una participación en ese negocio, pero fue retirada apenas unos días después de hacerse pública, ante las fuertes objeciones sobre su contenido y sobre el procedimiento seguido por la dirección del organismo.
La UEFA, la Confederación Asiática (AFC) y la Concacaf cuestionaron entonces la falta de transparencia y denunciaron una ruptura de confianza con la presidencia de Infantino.
El 31 de julio, la FIFA anunció oficialmente que el proyecto no seguiría adelante. Sin embargo, la retirada no puso fin a la crisis institucional.
Durante la reunión del Consejo de la FIFA del 15 de octubre, Infantino pidió disculpas por los errores cometidos en la gestión de la iniciativa. Para los representantes europeos, esas explicaciones fueron insuficientes.
La UEFA exige respuestas antes del 2 de noviembre
El conflicto permanece abierto porque la UEFA reclama conocer los documentos y las decisiones que sustentaron el proyecto.
Su secretario general, Theodore Theodoridis, remitió una comunicación a la FIFA solicitando respuestas escritas y documentación de apoyo antes del 2 de noviembre.
Las preguntas no se limitan a la operación comercial. La UEFA también plantea cuestiones sobre la gobernanza del organismo, posibles conflictos de intereses y las garantías de los procedimientos internos.
Infantino ha asegurado que responderá a las cuestiones planteadas dentro de los límites del proceso y de la información que pueda facilitar.
La discrepancia de fondo va más allá de una iniciativa finalmente abandonada: afecta a la manera en que se toman decisiones sobre los recursos económicos y los derechos comerciales del fútbol mundial.
El giro de Asia fortalece a Infantino
Mientras persisten las críticas europeas, Infantino ha logrado recuperar el respaldo de una confederación decisiva.
El viernes 23 de octubre, el presidente de la AFC, el bareiní Shaikh Salman bin Ebrahim Al Khalifa, expresó públicamente su apoyo a la continuidad de Infantino durante un congreso extraordinario celebrado en Tokio.
El gesto representa un cambio importante. Apenas dos meses antes, la Confederación Asiática había participado, junto con la UEFA y la Concacaf, en las críticas al proyecto FFE.
Infantino también reivindica el respaldo de las asociaciones africanas. La Confederación Africana de Fútbol había aprobado ya en abril su apoyo a la reelección para el período 2027-2031.
Estos pronunciamientos institucionales refuerzan su candidatura, aunque no equivalen a conocer de antemano el sentido del voto de cada federación nacional.
Una reelección sin rival declarado, por ahora
La elección presidencial de la FIFA está prevista para marzo de 2027. Los posibles candidatos deberán presentar sus postulaciones antes del 18 de noviembre.
Hasta el 24 de octubre, no se había anunciado oficialmente ninguna candidatura alternativa.
Infantino llegó a la presidencia de la FIFA en 2016, tras la salida de Joseph Blatter, y fue reelegido en 2019 y 2023. Ahora aspira a prolongar su permanencia al frente del organismo hasta 2031.
Su posición política se ha reforzado después de la reconciliación con la Confederación Asiática, pero la controversia sobre la gestión de FIFA Forward Enterprise sigue sin resolverse por completo.
Infantino puede haber recuperado el apoyo de buena parte del fútbol internacional, pero todavía debe responder a las exigencias de transparencia que han convertido un proyecto comercial fallido en una crisis de confianza institucional.