España mantiene su atractivo no solo por el sol, las playas y la oferta cultural. Según la Oficina Federal de Estadística de Alemania (Destatis), los turistas alemanes pueden ahorrar alrededor de un 22 % en gastos de hotel y restauración si pasan sus vacaciones en España en lugar de permanecer en su propio país.
Viajar a España sigue siendo una opción económicamente ventajosa para millones de alemanes. De acuerdo con un informe difundido este lunes por la Oficina Federal de Estadística (Destatis), los precios de los hoteles y restaurantes españoles son, de media, un 22 % más bajos que los registrados en Alemania.
El estudio sitúa a España entre los destinos más competitivos del sur de Europa para los viajeros alemanes, aunque otros países ofrecen diferencias aún mayores. Macedonia del Norte encabeza la clasificación con un ahorro del 52 %, seguida de Bulgaria (47 %), Montenegro (39 %) y Portugal (30 %).
Destatis destaca que la mayoría de los destinos turísticos del sur de Europa presentan costes inferiores a los de Alemania, especialmente en sectores clave para el gasto vacacional como el alojamiento y la restauración. Malta (20 %), Chipre (19 %) y Grecia (18 %) también figuran entre los países donde los turistas alemanes pueden reducir significativamente sus gastos.
En el extremo opuesto se encuentran Croacia e Italia, donde la diferencia de precios es mucho menor. En el caso italiano, el ahorro apenas alcanza el 2 %, mientras que en Croacia se sitúa en torno al 9 %.
La competitividad de España en términos de precios ayuda a explicar la sólida afluencia de visitantes procedentes de Alemania. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el país recibió en 2025 a 12,01 millones de turistas alemanes, un 0,6 % más que el año anterior.
Los alemanes constituyen actualmente el tercer mercado emisor de turistas hacia España, por detrás del Reino Unido, que aportó 19 millones de visitantes en 2025, y de Francia, con 12,79 millones.
Más allá del atractivo climático y cultural, el factor económico sigue desempeñando un papel decisivo en la elección de destinos. En un contexto de encarecimiento del coste de vida en Europa, España conserva una ventaja competitiva que le permite seguir atrayendo a millones de viajeros del norte del continente.