Benjamín León Jr. aseguró en Madrid que los vínculos históricos entre Estados Unidos y España seguirán siendo sólidos más allá de las divergencias entre gobiernos.
El embajador de Estados Unidos en España, Benjamín León Jr., afirmó este miércoles que los pueblos estadounidense y español seguirán siendo “hermanos” pese a las diferencias políticas que puedan existir entre los gobiernos de ambos países.
Durante un desayuno informativo celebrado en el hotel Four Seasons Hotel Madrid, el diplomático subrayó la profundidad histórica de las relaciones bilaterales y defendió la continuidad de los lazos humanos, culturales y económicos entre ambas naciones.
“Puedo garantizar a todos que el pueblo americano y el pueblo español son hermanos desde hace 250 años y no tengo la menor duda de que seguiremos siendo hermanos durante los próximos 250 años”, declaró León Jr. ante representantes institucionales y empresariales.
El embajador, que asumió oficialmente sus funciones en Madrid el pasado mes de febrero, participó en el encuentro acompañado por Josu Jon Imaz, presidente del patronato de la Fundación Consejo España-EE.UU., quien presentó al nuevo representante diplomático estadounidense.
Nacido en Cuba y emigrado en su adolescencia al estado de Florida, Benjamín León Jr. evocó también su historia familiar y emocional con España, recordando que parte de sus raíces proceden de las Islas Canarias.
El diplomático aseguró que representar a Washington en España y en el Principado de Andorra trasciende para él el mero ejercicio institucional y posee además una dimensión personal y simbólica.
Sus declaraciones llegan en un contexto marcado por ciertas tensiones transatlánticas sobre gasto militar, relaciones comerciales y prioridades estratégicas dentro de la OTAN, aunque tanto Madrid como Washington mantienen una cooperación estrecha en ámbitos clave como defensa, seguridad, energía y lucha antiterrorista.
La intervención de León Jr. buscó precisamente transmitir una imagen de estabilidad y continuidad en la relación bilateral, más allá de los cambios políticos coyunturales a ambos lados del Atlántico.
Las palabras del embajador también reflejan la importancia creciente de la diplomacia económica y cultural en las relaciones internacionales contemporáneas, donde las afinidades históricas, las diásporas y los vínculos humanos desempeñan un papel cada vez más relevante junto a los intereses estrictamente geopolíticos.