El tenista murciano, con apenas 22 años, sumó su octava semifinal consecutiva en el circuito tras superar al checo Jiri Lehecka por 6-4, 6-2 y 6-4 en Nueva York. Su dominio y madurez consolidan la idea de que el tenis mundial atraviesa una nueva era con él como protagonista.
El español Carlos Alcaraz confirmó en Flushing Meadows su condición de referente del tenis actual, al imponerse con claridad a Jiri Lehecka (6-4, 6-2 y 6-4) y avanzar a las semifinales del US Open. Con esta victoria, ya son ocho las semifinales consecutivas que suma en el circuito, un registro que a los 22 años lo proyecta como uno de los jugadores más sólidos de la historia reciente.
Dominio desde el inicio
El encuentro comenzó con intensidad, pero Alcaraz mostró desde los primeros juegos su superioridad física y técnica. En el primer set, se adueñó del ritmo desde el fondo de la pista y rompió el servicio de Lehecka en el noveno juego, para cerrar por 6-4 con autoridad.
Un segundo set incontestable
El segundo parcial exhibió la versión más contundente del murciano: apenas concedió tres puntos con su primer servicio y convirtió todas sus oportunidades de quiebre, sellando un 6-2 en apenas 40 minutos. El público neoyorquino celebró la variedad y frescura de su juego.
Lehecka resiste, Alcaraz sentencia
En el tercer set, Lehecka elevó su nivel y mantuvo el equilibrio hasta el 4-4. Sin embargo, el instinto competitivo de Alcaraz emergió en el momento decisivo: un break en el noveno juego le permitió cerrar el partido por 6-4, confirmando su paso firme a la penúltima ronda.
Una leyenda en construcción
Alcaraz afronta ahora su gran objetivo: conquistar nuevamente el título en Nueva York, donde ya se coronó en 2022. Más allá de los trofeos, lo que sorprende es su capacidad de adaptación, frialdad táctica y espíritu competitivo, cualidades que lo distinguen como figura central del tenis mundial.