La bielorrusa Aryna Sabakenka rompió todos los récords al imponerse con autoridad a la Elena Rybakina por 6-3 y 6-3 ya es la cuarta jugadora a nivel mundial de conseguir 20 victorias.
Una Sabalenka imparable
Desde el primer set, Sabalenka mostró un nivel altísimo. Rompió el saque de Rybakina en el cuarto juego y mantuvo su servicio con contundencia, sin conceder una sola oportunidad de quiebre. La bielorrusa cerró la primera manga por 6-3 en apenas 38 minutos, con una efectividad del 82% de puntos ganados con el primer saque y una impresionante cantidad de golpes ganadores.
En el segundo set, la historia fue similar. Sabalenka continuó presionando desde el fondo de la pista, forzando errores en la kazaja, que no encontró respuestas ante el ritmo de su rival. Una nueva ruptura en el inicio del set dejó todo cuesta arriba para Rybakina, que se vio frustrada por la precisión y potencia de los tiros de su oponente.
El marcador final de 6-3 y 6-3 reflejó a la perfección la superioridad de la bielorrusa, que apenas necesitó una hora y veintidós minutos para sellar su pase a semifinales.
Récord y confianza en alza
Más allá del triunfo, Sabalenka sigue acumulando hitos en una temporada que la consolida como una de las jugadoras más dominantes del tenis actual. Con esta victoria, se convierte en la cuarta jugadora del mundo en alcanzar las 20 victorias en torneos WTA 1000, una cifra que solo han logrado figuras como Iga Świątek, Coco Gauff y Jessica Pegula.
Su consistencia en los torneos grandes y su capacidad para mantener un alto nivel en cada superficie confirman la madurez de una jugadora que, en los últimos años, ha aprendido a controlar sus emociones dentro de la pista, uno de los aspectos que más había trabajado con su equipo técnico.
“Estoy muy feliz con mi nivel de juego. Me sentí muy cómoda desde el primer punto y supe controlar bien los momentos clave. Elena es una gran jugadora, así que estoy muy satisfecha con la victoria”, declaró Sabalenka al término del encuentro.
Rybakina, sin respuesta ante la intensidad rival
Para Elena Rybakina, actual número cinco del mundo, la derrota fue un golpe duro en un torneo donde había mostrado un gran rendimiento en rondas previas. La kazaja, conocida por su poderoso servicio y su estilo directo, se vio superada en todas las facetas del juego.
A pesar de conectar algunos aces y mantener la pelea en el marcador durante los primeros compases, Rybakina no logró sostener la presión constante de Sabalenka, que respondió con una agresividad impecable desde la devolución.
“Hoy Aryna jugó un tenis increíble. Su nivel fue muy alto y yo no pude igualar su intensidad”, reconoció Rybakina en rueda de prensa. “Intenté variar, pero ella no me dio opciones. Ahora toca descansar y pensar en los próximos torneos.”
Semifinal con sabor a final anticipada
El triunfo coloca a Sabalenka entre las cuatro mejores del torneo, donde se enfrentará a la ganadora del duelo entre Jessica Pegula y Daria Kasatkina, un partido que también promete emociones fuertes. La bielorrusa parte como gran favorita, no solo por su estado de forma sino también por su historial en Wuhan, donde ya fue finalista en ediciones anteriores.
El torneo asiático, que volvió al calendario tras varios años de ausencia, se ha convertido en una cita clave en la gira de final de temporada. Wuhan siempre ha sido un escenario donde Sabalenka se siente cómoda, gracias a las condiciones rápidas de la pista y al ambiente intenso que motiva a las jugadoras más ofensivas.
Una mirada hacia las Finales WTA
Con esta victoria, Sabalenka suma puntos cruciales para el ranking WTA y afianza su posición de privilegio en la Race hacia las Finales de la WTA en Cancún. Su objetivo es claro: terminar la temporada como número uno del mundo, una pelea que mantiene abierta con la polaca Iga Świątek.
La consistencia mostrada por Sabalenka en los últimos meses la convierte en la gran amenaza para cualquier rival. Ha dejado atrás las dudas y los altibajos emocionales que en ocasiones marcaron su carrera, para transformarse en una jugadora sólida, confiada y con una ambición desbordante.
“Estoy disfrutando mucho del proceso. He aprendido a no pensar tanto en el ranking o en los títulos, sino en mejorar cada día”, dijo la bielorrusa con una sonrisa tras su clasificación.