El 52 % de los brasileños se muestra a favor de que la selección nacional sea dirigida por un entrenador extranjero, según una encuesta de Datafolha realizada el 10 y 11 de junio. Es la primera vez desde 2019 que el respaldo supera a la oposición (31 %) en esta cuestión, reflejando un cambio cultural en la percepción sobre el liderazgo técnico en el fútbol.
La llegada del italiano Carlo Ancelotti, oficializada en mayo, coincide con este giro de opinión. El sondeo, con 2004 encuestados de 16 años en adelante en 136 municipios, confirma una tendencia iniciada tras el fracaso del Mundial de Qatar 2022 y el desgaste de la figura de Tite, técnico de las dos últimas Copas.
El respaldo al técnico extranjero es mayor entre hombres (61 %) y jóvenes (59 % en las franjas de 16 a 44 años). Incluso entre los votantes de Lula y Bolsonaro hay coincidencia: ambos grupos muestran un apoyo del 51–52 %.
La selección, que tuvo una fase clasificatoria inestable y cambios constantes en el banquillo, selló su boleto a la Copa Mundial 2026 tras una victoria ante Paraguay el 10 de junio. La gestión de Ancelotti empezó con un empate sin goles frente a Ecuador.
Ancelotti se convierte así en el cuarto extranjero en dirigir a Brasil, después del uruguayo Ramón Platero, el portugués Joreca y el argentino Filpo Núñez, aunque ninguno tuvo continuidad. Con un salario cercano a los 5 millones de reales mensuales, el italiano llega para estabilizar un proyecto marcado por la inestabilidad directiva de la CBF, con cuatro entrenadores en menos de dos años.