El joven promesa del FC Barcelona, Lamine Yamil, ha desatado todo un revuelo mediático en la Ciudad Condal tras una fiesta de cumpleaños envuelta en controversias y presuntas irregularidades.
El jugador del club catalán acaba de cumplir 18 años y decidió festejarlo por todo alto, invitando a amigos, compañeros del club y familiares. Hasta aquí todo normal.
La fiesta por su 18º cumpleaños, realizada en una exclusiva finca de Olivella (Sitges), está siendo duramente criticada por presuntos actos discriminatorios, y ha motivado incluso la intervención de autoridades gubernamentales y asociaciones civiles.
El evento, que contó con la presencia de más de 200 invitados bajo una estricta política de privacidad que prohibía el uso de teléfonos móviles, fue organizado con temática de «mafia» y contó con la presencia de artistas internacionales como Bizarrap, Quevedo, Chimbala y Bad Gyal, así como compañeros del mundo del fútbol y celebridades de redes sociales.
Sin embargo, la controversia estalló tras conocerse que durante la fiesta habrían sido contratadas personas con acondroplasia como parte del espectáculo, una práctica que varias asociaciones consideran vejatoria y que dentro de España es ilegal. La Asociación de Personas con Acondroplasia y Otras Displasias Esqueléticas (ADEE) fue la primera en denunciar públicamente los hechos, calificando el uso de estas personas como “entretenimiento denigrante”.
“Estamos hablando de un retroceso social inaceptable. Usar cuerpos de personas con discapacidad como ‘animación’ es una forma de cosificación que debemos erradicar”, señaló un portavoz de la asociación. La ADEE anunció que interpondrá acciones legales y sociales por lo que consideran una vulneración de la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad.
La polémica llegó a las altas esferas del poder en España, en donde el Ministerio de Derechos Sociales solicitó a la Fiscalía y al Defensor del Pueblo que investigaran los hechos. El director general de Discapacidad, Jesús Martín, explicó que se podrían haber infringido disposiciones legales que prohíben expresamente la celebración de espectáculos o eventos con carácter denigrante hacia personas con discapacidad.
Desde el Ejecutivo se ha planteado, además, impulsar una reforma legal que permita sancionar este tipo de situaciones con multas de hasta un millón de euros, dado que actualmente la ley no contempla un régimen sancionador suficientemente robusto.
Mientras tanto, Lamine Yamal no ha ofrecido declaraciones oficiales sobre el tema. Su única reacción ha sido un video compartido en redes sociales mostrando momentos de la fiesta, con decoraciones lujosas, música, ruletas y la presencia de amigos y celebridades. El contenido ha sido interpretado por muchos como una estrategia para restar importancia a la polémica.