Monica Seles y la reinvención de una campeona

21 août 2025 - 13:23

La extenista, nueve veces campeona de torneos de Grand Slam, reveló que padece miastenia grave, una enfermedad autoimune que le obliga a reinventarse otra vez, como tantas veces en su vida.

La historia de Monica Seles siempre estuvo marcada por la superación. En los años noventa, cuando apenas con 19 años dominaba el circuito femenino con golpes de dos manos imparables, un episodio traumático cambió su destino: el apuñalamiento que sufrió en Alemania en 1993. Contra todo pronóstico, regresó a la élite, ganó títulos y dejó su huella como una de las jugadoras más dominantes de la historia.

Ahora, con 51 años y retirada desde 2008, Seles enfrenta un nuevo desafío, esta vez fuera de las canchas. La campeona reveló que vive con miastenia grave, una enfermedad autoimune que debilita la comunicación entre nervios y músculos. Sus síntomas —visión doble, cansancio extremo, pérdida de fuerza en brazos y piernas— la obligaron a desaparecer casi por completo de la vida pública desde 2019, hasta recibir un diagnóstico tras años de pruebas médicas.

En sus palabras, se trata de “un ajuste continuo”. Algunos días puede jugar tenis recreativo, pickleball o pasear con sus perros; en otros, la debilidad le impide mantener la rutina más simple. Esa oscilación entre normalidad y limitación la ha llevado a recordar lo que ya vivió como atleta: “Tuve que entender mi nuevo normal, como lo hice después del ataque en 1993”.

El paralelismo entre su carrera y su vida actual es inevitable. Seles se reinventó al dejar su país natal para entrenar en Estados Unidos. Se reinventó al llegar al número uno y enfrentar la presión de ser la mejor. Se reinventó tras sobrevivir a la violencia y volver al circuito. Y hoy se reinventa al aceptar los límites que le impone una enfermedad poco conocida y, en muchos casos, mal diagnosticada.

Su mensaje no es de resignación, sino de resiliencia. La extenista quiere visibilizar su condición en el próximo US Open, donde participará en un evento de concienciación sobre la miastenia grave. “La parte del día a día, de gestionar esto, depende de mis síntomas. Creo que cualquier persona que tenga miastenia sabe que es un ajuste continuo”, dijo con serenidad.

El deporte sigue siendo parte de su vida: sigue con atención los torneos, celebra los regresos de veteranas como Venus Williams y admira a la nueva generación de figuras. Piensa incluso en volver a comentar partidos en televisión, un rol que ya probó y disfrutó.

Más allá de los títulos, Seles representa algo más profundo: la capacidad de reinventarse en medio de la adversidad. Su trayectoria recuerda que las leyendas no se definen solo por victorias, sino también por su fuerza para seguir adelante cuando el cuerpo y la vida se vuelven un obstáculo.

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