El combinado blanco tuvo dificultades ante la organizada defensa del Getafe en el Coliseum. Vinicius asistió a Mbappé para marcar el gol de la victoria y salvar el Real Madrid de un empate que lo pudo costar el liderazgo.
Un Getafe firme y disciplinado
Desde el inicio del encuentro, el Getafe mostró sus intenciones: líneas muy juntas, presión selectiva y velocidad en las transiciones. El equipo dirigido por José Bordalás planteó un bloque bajo compacto, priorizando el orden defensivo y cerrando los espacios por dentro, lo que impidió al Real Madrid encontrar fluidez en el juego.
El conjunto azulón tuvo incluso las primeras aproximaciones peligrosas, con remates de Mata y Mayoral que obligaron a Lunin a intervenir con acierto. En el centro del campo, la batalla fue intensa. Camavinga y Tchouaméni luchaban por hacerse con el control de la pelota, pero el Getafe se mantenía firme, bien estructurado y con una defensa que no concedía oportunidades claras.
Un Real Madrid sin chispa
El Real Madrid no terminaba de encontrarse cómodo. Pese a dominar la posesión, los blancos carecían de profundidad y de ritmo en el último tercio del campo. Bellingham, una de las figuras más destacadas del equipo en las últimas jornadas, se vio bien marcado por los mediocentros rivales, mientras que Vinicius Jr. apenas encontraba espacios para explotar su velocidad.
La primera ocasión clara del Real Madrid llegó pasada la media hora, cuando Rodrygo conectó un disparo desde fuera del área que se estrelló en el travesaño. Ese intento despertó momentáneamente al conjunto merengue, que empezó a adelantar líneas, aunque sin precisión en los metros finales. El Getafe resistía con orden, apoyado en su afición y con la sensación de poder dar la sorpresa.
Mbappé aparece cuando más se le necesita
El segundo tiempo comenzó con la misma tónica: un Real Madrid dominador, pero sin profundidad, y un Getafe peligroso en los contragolpes. Xabi Alonso, consciente de la necesidad de cambiar el rumbo, movió el banquillo y dio entrada a Brahim Díaz, buscando más movilidad entre líneas.
El cambio dio resultado. En el minuto 77, tras una rápida combinación en el borde del área, Vinicius Jr. logró desbordar por la izquierda y servir un pase preciso al centro del área, donde Kylian Mbappé apareció en el momento justo para definir de primera intención al fondo de la red. Fue un gol de puro instinto y clase, una muestra más del olfato goleador del delantero francés que, una vez más, volvió a ser el héroe del Real Madrid.
El tanto desató la euforia entre los jugadores blancos, conscientes de que el partido se les escapaba. Mbappé celebró el gol con rabia, sabiendo que su tanto no solo significaba la victoria, sino también mantener al Real Madrid en lo más alto de la clasificación.
El Getafe, digno rival
Pese al golpe anímico, el Getafe no se rindió. Los de Bordalás se volcaron en busca del empate y tuvieron una oportunidad de oro en el minuto 89, cuando Latasa cabeceó un centro al área que se fue apenas desviado. El estadio contuvo la respiración, pero el balón se marchó rozando el poste.
El Real Madrid, por su parte, trató de controlar el juego en los minutos finales, moviendo la pelota y frenando el ritmo para asegurar el resultado. Xabi Alonso dio ingreso a Valverde y Nacho para reforzar la defensa, mientras el tiempo se agotaba sin que el Getafe encontrara el ansiado empate.
Tres puntos de oro y liderazgo asegurado
El pitido final selló una victoria sufrida pero crucial para el Real Madrid, que mantiene su posición como líder de LaLiga gracias al tanto de Mbappé. Si bien el equipo no desplegó su mejor fútbol, demostró carácter y capacidad para resolver partidos complicados, algo fundamental en la lucha por el título.
Tras el encuentro, Xabi Alonso valoró el esfuerzo de sus jugadores:
“Sabíamos que sería un partido muy difícil. El Getafe es un rival incómodo, pero tuvimos paciencia y supimos aprovechar nuestra oportunidad. Mbappé está demostrando por qué es uno de los mejores del mundo.”
Mbappé, decisivo una vez más
El delantero francés suma ya 9 goles en 8 partidos de liga, consolidándose como el máximo goleador del campeonato. Más allá de sus números, su impacto en el equipo es indiscutible: cada balón que toca genera peligro, cada movimiento desestabiliza defensas. Ante el Getafe, volvió a ser determinante en un encuentro en el que el Real Madrid necesitaba una chispa para romper el bloqueo táctico rival.
Con esta victoria, el conjunto blanco refuerza su liderato y mantiene la confianza intacta de cara a sus próximos compromisos, tanto en LaLiga como en la Champions League.
El Real Madrid no brilló, pero ganó. Y en un campeonato tan exigente, esas victorias sufridas valen tanto o más que las goleadas. Una vez más, Mbappé fue la diferencia entre el empate y el triunfo.