Lionel Messi aterriza en Argentina para disputar su último partido con la selección albiceleste como local

02 septembre 2025 - 09:00

El capitán argentino confirmó que el encuentro contra Venezuela por las eliminatorias rumbo al Mundial 2026 será su última presentación en territorio nacional con la Albiceleste. Su llegada a Ezeiza estuvo marcada por la emoción, el cariño de los hinchas y gestos de cercanía que refuerzan su legado humano y futbolístico.

Será el último baile de la ‘Pulga’ en territorio local y lo hará frente a Venezuela este jueves, en el marco de las eliminatorias de la Copa del Mundo 2026, que se celebrará conjuntamente en Estados Unidos, Canadá y México.
El astro argentino lo confirmó en una entrevista en Miami y aseguró que el partido contra los venezolanos será su última aparición como internacional en territorio local.

Del sabor amargo en Miami al calor argentino

Messi venía de una semana dura en lo deportivo. Su Inter Miami había caído en la final de la Leagues Cup ante los Seattle Sounders, un golpe inesperado para un equipo que soñaba con sumar un nuevo título internacional. Sin embargo, el capitán argentino no permitió que ese traspié lo afectara en su compromiso con la Albiceleste. Apenas finalizado el torneo en Estados Unidos, viajó acompañado de su familia y de su inseparable amigo Rodrigo De Paul rumbo a Buenos Aires.

La transición entre la derrota en Norteamérica y el recibimiento en suelo argentino resultó simbólica: de la tristeza por no levantar un trofeo con Inter Miami a la calidez de miles de hinchas que lo ovacionaban en Ezeiza, recordándole que en Argentina siempre será recibido como un héroe.

Una llegada con gestos de grandeza

Messi aterrizó en horas de la madrugada, pero eso no impidió que cientos de fanáticos lo esperaran a la salida del aeropuerto. Con la paciencia y la humildad que lo caracterizan, el 10 se detuvo, saludó, firmó camisetas y se sacó fotos con los presentes.

El detalle no pasó inadvertido. Pese al cansancio del viaje, Messi priorizó el contacto con la gente, reforzando la cercanía que lo une con el hincha argentino desde la consagración en la Copa América 2021 y, especialmente, tras la histórica conquista del Mundial de Qatar 2022. Cada autógrafo y cada sonrisa se transformaron en un mensaje de gratitud recíproca: Messi agradeciendo el cariño y el pueblo agradeciendo el legado futbolístico y humano de su capitán.

El vínculo indestructible con De Paul

Una vez más, la imagen de Messi junto a Rodrigo De Paul fue parte central de la llegada a Ezeiza. El exmediocampista del Atlético de Madrid se ha consolidado como el compañero inseparable del capitán, no solo dentro del campo de juego, sino también en la vida cotidiana. Juntos descendieron del avión y juntos saludaron a los hinchas, mostrando la unidad de un grupo que encontró en la amistad y la camaradería una de sus principales fortalezas.

Este gesto también refleja el ambiente que se vive dentro de la Selección Argentina: un vestuario sólido, unido y con un líder que, más allá de sus logros individuales, pone siempre por delante lo colectivo.

Scaloni lo espera como siempre

El seleccionador Lionel Scaloni ya había manifestado que contar con Messi es un privilegio del que no piensa prescindir mientras el jugador esté en condiciones de competir. “Messi siempre tiene las puertas abiertas, él decide hasta cuándo quiere estar”, repitió en la previa de esta fecha FIFA.

La llegada del capitán refuerza la idea de continuidad en un proyecto que sigue siendo exitoso. Argentina, vigente campeona del mundo, afronta nuevos desafíos con la tranquilidad de contar aún con su máxima figura, quien combina talento, experiencia y liderazgo.

Los hinchas, protagonistas del recibimiento

Más allá del gesto de Messi, los verdaderos protagonistas de la escena fueron los hinchas. Muchos viajaron desde distintos puntos del país para tener la oportunidad de ver de cerca a su ídolo, aunque fuera por unos segundos. Las imágenes de familias enteras esperando con camisetas, banderas y pancartas reflejan lo que significa Messi para el pueblo argentino: no solo un jugador de fútbol, sino un símbolo nacional.

El hecho de que Messi se tomara el tiempo de firmar autógrafos y acercarse a ellos refuerza la sensación de que, más allá de la distancia que suele imponer la fama, el capitán sigue siendo un futbolista cercano a la gente que lo vio crecer y lo acompañó en las buenas y en las malas.

Un arribo que trasciende lo deportivo

El gesto de Messi en su arribo a Argentina no fue un simple acto protocolar. Representa la esencia de un jugador que, pese a ser una leyenda mundial, mantiene intacta la humildad y el respeto por su gente. Es un recordatorio de que el fútbol no se mide solo en títulos y estadísticas, sino también en gestos humanos que generan un impacto duradero en la sociedad.

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