La participación de Irán en el Mundial de fútbol de 2026 continúa envuelta en incertidumbre. La Federación Iraní de Fútbol aseguró este jueves que todavía no ha recibido los visados necesarios para que su selección viaje a Estados Unidos, uno de los países anfitriones del torneo.
El presidente de la federación, Mehdi Taj, afirmó que en los próximos días mantendrá una reunión “decisiva” con la FIFA para abordar una situación que amenaza con convertirse en un nuevo foco de tensión política y deportiva.
“El problema de los visados sigue sin resolverse”, declaró Taj, citado por la agencia oficial Irna, añadiendo que hasta ahora no han recibido ninguna confirmación sobre la expedición de permisos de entrada para los jugadores y miembros de la delegación iraní.
La cuestión adquiere especial sensibilidad en un contexto marcado por la fuerte escalada de tensión entre Washington y Teherán tras el estallido de la guerra regional en Oriente Medio a finales de febrero, después de los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán.
Pese a ello, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, reiteró recientemente que Irán disputará sus encuentros en territorio estadounidense conforme al calendario establecido tras el sorteo oficial del torneo, que se celebrará entre Estados Unidos, Canadá y México del 11 de junio al 19 de julio de 2026.
Las relaciones diplomáticas entre Irán y Estados Unidos permanecen rotas desde 1980, tras la crisis de los rehenes en la embajada estadounidense en Teherán, lo que complica aún más los procedimientos administrativos y migratorios.
Según Mehdi Taj, los futbolistas iraníes deben desplazarse hasta Ankara, en Turquía, para realizar los trámites biométricos requeridos por las autoridades estadounidenses.
“Nos clasificamos deportivamente y corresponde a la FIFA garantizar las condiciones de participación”, sostuvo el dirigente iraní.
En la misma línea, el viceministro iraní de Exteriores, Kazem Gharibabadi, advirtió en la red social X que la credibilidad del Mundial podría verse afectada si todas las selecciones clasificadas no pueden acceder al país anfitrión “sin discriminación ni restricciones”.
Irán ya celebró esta semana una ceremonia oficial de despedida para el Team Melli antes de su desplazamiento hacia el torneo. La selección iraní tiene previsto instalar su base en Tucson, Arizona, y competir en el grupo G junto a Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto.