El Mogreb Atlético de Tetuán vuelve a ocupar su lugar en el recuerdo de la ciudad marroquí

11 décembre 2025 - 19:05

El Instituto Cervantes de Tetuán inauguró una muestra fotográfica que recupera la historia del Mogreb Atlético de Tetuán, el equipo que alcanzó la Primera División española y que forma parte del imaginario de varias generaciones. La ceremonia reunió a representantes culturales y diplomáticos de España en Marruecos y abrió una conversación tranquila sobre la memoria compartida entre ambas orillas.

Uno de los intervinientes celebró el gesto con una frase que recorrió la sala: “Equipo de primera para una ciudad de primera. ¡Viva el Atlético!”. El ambiente combinó emoción y sobriedad, con referencias al cónsul general, al consejero cultural y al director del Instituto Cervantes. El público recibió esas palabras como un reconocimiento a un pasado que nunca se borró del todo.

La presencia del club no se limitó al recuerdo. Ahmed Belhaddad, vicepresidente del Mogreb Atlético de Tetuán, tomó la palabra para situar el momento en una escala más profunda. Expresó “el honor de asistir a esta exposición retrospectiva organizada por el Instituto Cervantes” y agradeció la iniciativa del embajador de España, además de la presencia del cónsul, del consejero cultural y del director del Cervantes. Su intervención avanzó hacia una idea que resonó entre los asistentes. Para él, el evento no se reduce a una mirada al pasado, porque “representa un fragmento, un trozo de la historia que une a estos dos países”.

Los representantes españoles insistieron en el valor de la exposición impulsada por la embajada. El discurso marroquí aportó un ángulo distinto y quizá más íntimo. El Mogreb Atlético no pertenece únicamente al mundo del deporte. En su historia se conserva un pulso afectivo que ha unido durante décadas a Tetuán y España, algo que el público tetuaní sigue reconociendo como parte de su identidad.

La exposición reúne fotografías que muestran plantillas, estadios y momentos cotidianos. No pretende encerrar al equipo en una cápsula nostálgica. Las imágenes recuperan un tiempo en el que el fútbol funcionaba como un espacio de convivencia y conversación, y la ciudad proyectaba una identidad abierta sobre el Mediterráneo.

Para muchos tetuaníes, observar esas fotografías significa reencontrarse con relatos escuchados en casa durante años. Para los visitantes españoles, la muestra ofrece una mirada distinta sobre una etapa en la que el deporte servía como puente natural entre comunidades. En ambos casos aparece una memoria compartida que resiste el desgaste y sigue siendo capaz de convocar afecto.

Tetuán conserva capas de historia que se superponen sin estridencias. El Mogreb Atlético formó parte de esa construcción silenciosa. La exposición del Cervantes devuelve esa pieza a la superficie y recuerda que la memoria cultural también se alimenta de gestos cotidianos y vínculos que la gente mantiene sin necesidad de discursos solemnes.

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