El Bernabéu fue testigo de una noche complicada para los blancos, que vieron cómo tres tantos eran invalidados por fuera de juego o falta previa. El Mallorca abrió el marcador y estuvo cerca de dar la sorpresa, pero Arda Güler y Vinícius dieron la vuelta al resultado con dos goles decisivos.
Un inicio inesperado
El partido comenzó con sobresaltos. El Mallorca, fiel al estilo combativo que lo caracteriza esta temporada, se adelantó en el minuto 18. Tras una rápida transición, Dani Rodríguez conectó un disparo ajustado imposible para Courtois, silenciando por momentos al estadio.
Ese golpe obligó al Madrid a reaccionar, aunque los primeros minutos estuvieron marcados por la ansiedad. Pese a controlar la posesión, al conjunto blanco le faltaba claridad en los metros finales, con un Mbappé muy vigilado y un Vinícius sin espacios.
El VAR, protagonista
El duelo se volvió aún más dramático con la intervención del VAR, que anuló tres goles al Real Madrid en la primera parte: dos por posiciones adelantadas muy ajustadas y uno por una falta en ataque. Cada decisión fue recibida con incredulidad y protestas desde la grada, que se hizo sentir con fuerza.
Los jugadores, frustrados, mantuvieron la presión sobre el área balear, pero el descanso llegó con un 0-1 que dejaba todo abierto.
La reacción del Madrid
En la segunda parte, el Real Madrid salió decidido a cambiar la historia. Xabi Alonso movió el banquillo y dio entrada a Brahim Díaz para sumar desequilibrio en ataque. La apuesta funcionó: en el minuto 57, Arda Güler firmó una jugada individual fantástica, dejó atrás a dos rivales y definió con potencia para empatar (1-1).
El gol encendió al Bernabéu y contagió al equipo, que se volcó al ataque. El Mallorca resistía con orden defensivo y buscaba salidas rápidas, aunque cada vez con menos fuerza física.
Vinícius decide
El desenlace llegó en el minuto 82. Vinícius Jr. cazó un rechace dentro del área tras un disparo de Valverde y, con sangre fría, envió el balón al fondo de la red para sellar el 2-1.
El gol desató la euforia de los aficionados, que celebraron con rabia tras tanta tensión. Vinícius pidió calma a la grada y se fundió en un abrazo con sus compañeros, consciente del valor de la victoria.
Superar la adversidad
El gran protagonista invisible del partido fue, sin duda, el VAR. Las tres anulaciones condicionaron el encuentro y pusieron a prueba la paciencia del Madrid. Sin embargo, más allá de la polémica, el equipo mostró personalidad para rehacerse y firmar una remontada que sabe a triunfo moral.
Al término del partido, Xabi Alonso destacó la fortaleza mental de sus jugadores:
«Hoy era fácil caer en la frustración. Nos anularon tres goles, íbamos perdiendo y aun así encontramos el camino. Este equipo tiene fe, carácter y nunca se rinde».