El egipcio lleva más tiempo en el banquillo que en el terreno de juego. Slot no cuenta con él en muchos paridos y la afición de los diablos rojos empieza a preocuparse por su máxima estrella.
Un arranque de temporada gris
Los números hablan por sí solos. En lo que va de temporada, Salah ha disputado 12 encuentros entre Premier League y competiciones europeas, con un saldo de solo 3 goles y una asistencia, muy lejos de los estándares que acostumbró en años anteriores.
En temporadas pasadas, el egipcio era sinónimo de regularidad: anotaba, asistía, y su mera presencia intimidaba a cualquier defensa. Sin embargo, este año su influencia ha disminuido drásticamente. Arne Slot ha optado por rotarlo con frecuencia, dando minutos a jugadores como Luis Díaz, Darwin Núñez, Diogo Jota e incluso al joven Ben Doak, que ha ido ganando protagonismo en el esquema ofensivo.
Fuentes cercanas al vestuario aseguran que Salah ha mostrado frustración por la falta de continuidad, aunque mantiene una actitud profesional. No obstante, la prensa inglesa ha comenzado a especular con un posible distanciamiento entre el jugador y el cuerpo técnico.
Arne Slot y su nuevo enfoque táctico
Desde su llegada, Arne Slot ha apostado por un fútbol más asociativo y de presión colectiva, un estilo que prioriza la movilidad y el intercambio constante de posiciones. En ese contexto, Salah —históricamente un extremo vertical y letal en el uno contra uno— ha tenido dificultades para adaptarse al nuevo sistema.
Slot explicó recientemente su visión sobre el uso de Salah:
“Mohamed es un jugador extraordinario, pero todos deben adaptarse a la idea del equipo. Buscamos equilibrio y compromiso defensivo. No se trata de individualidades, sino del bloque.”
El técnico neerlandés ha sido claro: nadie tiene un puesto asegurado. Sus decisiones tácticas apuntan a construir un equipo más coral, aunque el costo de ese proceso parece ser la pérdida de protagonismo de su máxima estrella.
En varios partidos importantes —como el reciente empate ante el Manchester City y la derrota en Londres frente al Chelsea—, Salah inició en el banquillo y solo ingresó en los minutos finales, algo impensable hace un par de años.
Preocupación entre los aficionados
La situación del egipcio ha encendido las alarmas entre los seguidores del Liverpool. En las redes sociales y en los foros de hinchas, la pregunta es la misma: ¿Qué pasa con Salah?
El jugador, de 33 años, sigue siendo el máximo referente del club y uno de los goleadores históricos de la Premier League, pero la falta de minutos y su evidente frustración comienzan a preocupar.
“Ver a Salah sentado en el banquillo duele. Es una leyenda viva y todavía puede aportar muchísimo”, comentó un aficionado en la salida del estadio tras el último partido de liga. “Slot puede tener sus ideas, pero no se puede ignorar a un jugador de su talla.”
Incluso exjugadores del club, como Jamie Carragher, han opinado al respecto:
“Salah merece respeto. Si está en forma, debe jugar. Puede que no sea el mismo de hace tres años, pero su jerarquía es innegable.”
Rumores de mercado y el futuro del egipcio
Ante esta situación, los rumores sobre un posible traspaso de Salah en 2026 han vuelto a ganar fuerza. Durante el último mercado de fichajes, el egipcio fue tentado por clubes de Arabia Saudita, que ofrecieron cifras astronómicas tanto al jugador como al club. Sin embargo, el Liverpool rechazó las propuestas, confiando en que seguiría siendo pieza clave.
Ahora, con su protagonismo en duda, las especulaciones se han reactivado. Algunos medios británicos sostienen que el Al-Ittihad y el Al-Hilal podrían volver a la carga en el próximo verano, mientras que Salah mantiene silencio sobre su futuro.
Su contrato con el Liverpool expira en junio de 2026, y de no mejorar su situación actual, no sería extraño que el jugador busque un nuevo desafío antes de cumplirlo.
El desafío de Slot: recuperar a su estrella
A pesar de las tensiones, en el seno del club todavía hay confianza en que Salah pueda recuperar su mejor versión. El egipcio sigue entrenando con intensidad y mantiene una relación cordial con sus compañeros. Varios jugadores, incluido Virgil van Dijk, han expresado públicamente su deseo de verlo nuevamente en el once titular.
“Sabemos lo que representa Mo para este equipo”, dijo Van Dijk. “Ha ganado todo con nosotros y sigue siendo un ejemplo dentro del vestuario. Todos queremos verlo disfrutar y marcar otra vez.”
Slot, por su parte, insiste en que las rotaciones son parte de su plan de largo plazo y no un castigo personal. Sin embargo, su mensaje hacia el egipcio es claro: deberá adaptarse al nuevo estilo si quiere recuperar su lugar de indiscutible.