Djokovic, imparable: va por Sinner en un duelo de titanes

10 juillet 2025 - 10:51

Novak Djokovic lo hizo de nuevo. El serbio alcanzó su semifinal número 14 en Wimbledon, un récord que solo confirma su lugar en el Olimpo del tenis. A sus 38 años, sigue compitiendo con la misma ambición y con un objetivo claro: sumar su título número 25 de Grand Slam.

Este miércoles venció al italiano Flavio Cobolli con parciales de 6-7, 6-2, 7-5 y 6-4. No fue un trámite fácil. Nole cedió el primer set y terminó el partido con un fuerte golpe en el estómago tras resbalarse, pero nada lo detiene. Dos puntos después, selló la victoria sin dramas y con la serenidad de quien sabe que el camino a la gloria exige dolor.

Djokovic, además de buscar su Grand Slam número 25, persigue igualar el récord de Roger Federer de ocho títulos en el césped sagrado de Wimbledon. El próximo obstáculo es mayúsculo: Jannik Sinner, actual número uno del mundo y tres veces campeón de Grand Slam. El italiano llega con confianza tras ganar sus últimos cuatro enfrentamientos ante el serbio, incluyendo su duelo en las semifinales de Roland Garros.

Nole lució humano por momentos. Se le vio frustrado con el sol en la cancha central, golpeó su zapato con la raqueta tras un error y en el último set su pie derecho se deslizó, dejándolo tendido en un doloroso split. Sin embargo, sus estadísticas vuelven a ser de otra dimensión: 13 aces, 19 de 21 juegos de servicio ganados y apenas 22 errores no forzados, la mitad que su rival.

El mundo del tenis se prepara para un partido de época. Djokovic contra Sinner no es solo un choque generacional, es la lucha de un rey que se niega a ceder el trono frente a un príncipe decidido a ocuparlo.

Djokovic fue claro antes del encuentro: “Lo único que pienso cuando voy a entrar a la cancha es que quiero ganar ese partido, y esta vez no será diferente”.

La pregunta es si el cuerpo del serbio, que comienza a evidenciar el desgaste de tantos años al más alto nivel, le aguantará ante un rival más joven y en plenitud. Pero si hay alguien que puede desafiar la biología y la lógica, es Novak Djokovic.

El duelo está servido. Wimbledon se prepara para vibrar con un partido que huele a final anticipada.

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