Partidazo en Asunción entre las brasileñas y las colombianas, que lo dieron todo en el campo para alzar el prestigioso título continental.
Brasil obtuvo su novena Copa América Femenina tras derrotar a Colombia por cinco a cuatro gracias a la definición desde el punto penal. Antes, ambos equipos habían empatado 2-2 en el tiempo reglamentario y en la prórroga. Los goles fueron anotados por Angelina, Amanda y Marta (dos) para Brasil; y por Colombia: Caicedo (autogol de Tarciane), Ramírez y Santos. Para Brasil, es su novena conquista en diez ediciones y la quinta consecutiva.
El Estadio Defensores del Chaco fue el escenario de una intensa batalla táctica, en la que ambas selecciones demostraron por qué llegaron a la gran final. Brasil, que venía de golear a Uruguay en semifinales, encontró en Colombia un rival fuerte, aguerrido y ordenado, que no se dejó intimidar por el palmarés ni por la historia del conjunto verdeamarelo.
Primer tiempo igualado y segundo intenso
Desde el pitazo inicial, el partido fue un pulso constante entre dos estilos bien definidos. Brasil, con su característico juego ofensivo y circulación rápida del balón, buscó romper la muralla colombiana desde los costados, mientras que las cafeteras apostaron por la presión alta, el orden en la mitad de la cancha y la velocidad de sus transiciones.
El primer gol del encuentro llegó de los pies de Caicedo, que puso a Colombia al frente con una definición certera. Sin embargo, la reacción de Brasil fue inmediata, con Angelina igualando pocos minutos después. Marta, la eterna referente del fútbol femenino sudamericano, marcó su primer gol desde el punto penal y luego otro desde el borde del área, consolidándose como la figura del encuentro.
Tanda de penaltis: nerviosismo y gloria final
En la tanda, Brasil se mostró más serena y precisa. Ejecutó con éxito sus cinco disparos, mientras que Daniela Montoya, capitana de Colombia, falló el tercero tras una gran atajada de Lorena, quien se consagró como la heroína de la noche.
El disparo final, convertido por Duda Sampaio, desató la euforia en el banquillo brasileño y en las gradas llenas de seguidores auriverdes. Con esta victoria, Brasil suma su noveno título continental y reafirma su dominio en el fútbol femenino sudamericano.
Este título confirma la supremacía brasileña en la Copa América Femenina. El equipo dirigido por Arthur Elias mantiene una racha impresionante, con cinco trofeos consecutivos y solo una edición —la de 2006— sin título en toda la historia del torneo.
Marta, que posiblemente haya disputado su última Copa América, se despide a lo grande, consolidando su legado como una auténtica leyenda del deporte.