La albiceleste disputó un partido amistoso contra Puerto Rico que se saldó con seis goles, dos de ellos fueron obra de una asistencia de Leo Messi que vuelve ser convocado con la selección absoluta.
Inicio demoledor y control absoluto desde el primer minuto
Desde el pitido inicial, el equipo de Lionel Scaloni se adueñó del partido. Argentina salió al campo con intensidad, control de balón y una presión asfixiante que no permitió respirar a Puerto Rico. A los 14 minutos, Mac Allister abrió el marcador con una definición precisa dentro del área tras una jugada colectiva iniciada por Messi, que volvía a comandar los ataques con su habitual elegancia.
Nueve minutos más tarde, Montiel amplió la ventaja con un potente disparo tras una asistencia de Enzo Fernández, que aprovechó un error en la salida de balón rival. La defensa puertorriqueña comenzaba a desmoronarse ante la velocidad y coordinación del mediocampo argentino.
Mac Allister, el motor del mediocampo
El jugador del Liverpool firmó uno de sus mejores partidos con la selección. Su inteligencia táctica, llegada al área y precisión en los pases fueron determinantes para que Argentina controlara el ritmo del juego. A los 36 minutos, Mac Allister volvió a marcar, firmando el 0-3 con un remate raso tras una asistencia de Messi. Su actuación fue ovacionada por los hinchas, que reconocieron su crecimiento como pieza clave del esquema de Scaloni.
Puerto Rico sin respuesta ante la intensidad albiceleste
El conjunto dirigido por Amado Guevara intentó cerrarse atrás y salir de contraataque, pero nunca encontró los espacios. Cada intento fue neutralizado por la zaga argentina, liderada por Cristian Romero y Lisandro Martínez, que impusieron su jerarquía. El mediocampo con De Paul y Enzo Fernández fue una muralla que cortó cualquier intento de progresión.
La diferencia de nivel fue abismal, pero más allá del resultado, Puerto Rico vivió una experiencia valiosa enfrentando a la campeona del mundo, una oportunidad única para medir su crecimiento futbolístico.
El segundo tiempo, un espectáculo de precisión y potencia
Argentina salió al complemento sin relajarse. A los 64 minutos, llegó el 0-4 tras un infortunado autogol de Steven Echevarría, que intentó despejar un centro de Di María pero terminó introduciendo el balón en su propia portería. El dominio albiceleste era total, con más del 75% de posesión y una cantidad abrumadora de remates al arco.
Lautaro Martínez vuelve al gol con un doblete
Si había alguien que necesitaba una noche así, era Lautaro Martínez. El delantero del Inter de Milán, que había sido cuestionado por su sequía goleadora, respondió con contundencia. A los 79 minutos, aprovechó un pase filtrado de Messipara anotar el 0-5 con una definición cruzada. Cinco minutos después, en el 84’, selló el 0-6 final tras una gran jugada colectiva que inició Di María y terminó con otro toque sutil del “Toro”.
El público celebró con entusiasmo el regreso goleador de Lautaro, quien demostró que sigue siendo un referente ofensivo de primer nivel.
Messi, el cerebro del ataque argentino
Aunque no marcó, Lionel Messi fue una vez más el eje del equipo. Cada balón que tocó generó peligro. Asistió, desequilibró y manejó los tiempos con la calma que solo tienen los genios. Su conexión con Di María y Mac Allister fue uno de los puntos más altos del partido. El capitán mostró un estado físico óptimo y se lo vio disfrutar sobre el terreno de juego.
Scaloni prueba variantes con éxito
El entrenador Lionel Scaloni aprovechó el amistoso para ensayar nuevos movimientos tácticos. En el segundo tiempo, dio ingreso a Alejandro Garnacho, Giovani Lo Celso y Facundo Buonanotte, quienes respondieron con dinamismo y ambición. Scaloni valoró la actitud del grupo tras el partido: “Lo importante es mantener la mentalidad ganadora, sin importar el rival. Este equipo entiende que cada partido es una oportunidad para crecer”.