Partido agónico en el St. Jakob Park de Basilea ante 34.128 espectadores. Alemania y Francia ofrecieron una noche vibrante de fútbol: goles, tensión, calidad táctica y emociones hasta el último penalti. Las alemanas, anfitrionas del torneo, se impusieron en la tanda con un ajustado 6-5 tras igualar 1-1 en los 90 minutos. Alemania ya está en semifinales.
Desde el inicio, el duelo mostró dos estilos opuestos pero igualmente efectivos. Alemania salió a imponer una presión alta, buscando aprovechar la velocidad por las bandas, mientras que Francia fue más cauta, enfocada en defender con orden y salir rápido al contragolpe.
El punto de inflexión llegó de forma inesperada: Kathrin Hendrichs agarró del pelo a Bathy dentro del área, en una acción sin aparente peligro. Tras la revisión del VAR, la colegiada Tess Olofsson sancionó penalti y expulsión directa. La situación era crítica para las locales. Grace Geyoro transformó la pena máxima al minuto 15 con sangre fría y Francia se adelantó 0-1 con una jugadora más en el campo.
Con casi 80 minutos por delante en inferioridad numérica, Alemania mostró carácter, orden y determinación. Se replegó con disciplina, cerró espacios y apostó por salidas rápidas al contraataque, especialmente por medio de Pauline Hoffmann y Jule Brand, figuras clave junto a la arquera Ann-Katrin Berger, indiscutible heroína de la noche.
El empate llegó pronto, en una jugada de laboratorio. En el minuto 26, Sjoeke Nüsken anticipó en el primer palo tras un tiro de esquina y marcó de cabeza el 1-1, sorprendiendo a una Francia que no supo capitalizar su superioridad numérica en lo que restó del encuentro.
El segundo tiempo fue un juego de tensiones. Alemania resistió con oficio y Francia, pese a su dominio territorial, no encontró profundidad ni precisión. Las alemanas forzaron los penaltis, donde mostraron templanza absoluta.
La tanda terminó 6-5 a favor de Alemania, que convierte este triunfo en un impulso anímico de alto calibre. Se enfrentará ahora a España en semifinales, en un duelo que promete goles y emociones. Francia, en tanto, se despide nuevamente en cuartos de final, como en ediciones anteriores, dejando la sensación de una generación talentosa que aún no logra dar el salto definitivo.
La Eurocopa Femenina 2025 sigue mostrando el crecimiento sostenido del fútbol femenino europeo. Alemania, con oficio, temple y fútbol, sigue soñando con levantar el trofeo en casa.